Contrastan indicadores económicos con realidad empresarial: Coparmex
TOLUCA, Edomex., 25 de agosto de 2026.- Aunque el Producto Interno Bruto (PIB) de México avanzó 1.4 por ciento durante el segundo trimestre de 2026, el presidente de Coparmex Estado de México (EMX), Julián Niembro Rivera, cuestionó que este resultado represente una mejoría tangible para las empresas y las familias, ante el incremento constante de costos y precios. Esto, luego de que el INEGI reportó que, entre abril y junio, la economía creció 1.4 por ciento frente al trimestre previo y 1.9 por ciento a tasa anual; sin embargo, en el primer semestre acumuló un avance de 1.2 por ciento.
Niembro Rivera advirtió que el resultado trimestral todavía no permite hablar de una recuperación consolidada, pues durante el primer trimestre la economía había registrado una contracción de 0.6 por ciento. Además, señaló que el comportamiento de los precios que enfrentan diariamente los consumidores y negocios dista de reflejar el optimismo de los indicadores macroeconómicos.
Precios y costos mantienen presión sobre las empresas mexiquenses
Una cosa son los números que nos pueda sacar el Banco de México o presentar el gobierno, y otros números son la realidad que vivimos día a día; no podemos festejar un crecimiento que todavía no vemos reflejado en nuestros bolsillos”, sostuvo.
El dirigente empresarial puso como ejemplo el comportamiento de productos de la canasta básica, cuyos precios pueden cambiar de un día para otro, al tiempo que sostuvo que los incrementos en los costos representan una presión adicional para los establecimientos. En ese sentido, consideró que el aumento salarial también ha elevado los costos de operación, por lo que las empresas deben absorberlos, trasladarlos a los precios o enfrentar una reducción de sus márgenes.
Los costos son muy elevados y todos los días cambia el precio de algún producto; esos incrementos no pueden presentarse simplemente como pérdidas para los negocios, porque de ser así quebraríamos muchísimos. La realidad que esperamos ver es la de cierre de año y, sobre todo, la que hoy nos está doliendo en el bolsillo”, afirmó.

Cobros de agua generan inconformidad entre comercios de Toluca
El segundo frente de preocupación para Coparmex se encuentra en los cobros por descargas de aguas residuales a establecimientos comerciales en Toluca. Niembro Rivera informó que el organismo empresarial ya sostuvo una primera mesa de trabajo con el Organismo de Agua y Saneamiento de Toluca (OAyST) y prevé una nueva reunión en los próximos días, mientras se recopila información de negocios afectados para presentarla ante las autoridades. El reclamo apunta a que el esquema actual no distingue suficientemente entre establecimientos con consumos de agua muy diferentes.
En el caso de Toluca, la normatividad municipal contempla procedimientos específicos para calcular las descargas cuando los establecimientos se abastecen mediante pipas o no acreditan el suministro de agua.
Ante este escenario, el dirigente afirmó que Coparmex busca llevar el reclamo también al Congreso mexiquense para modificar la legislación y cerrar las lagunas que, desde su perspectiva, permiten aplicar criterios poco diferenciados a negocios de dimensiones y consumos distintos.
Lo que estamos buscando es que la ley estipule grados y criterios distintos para cada establecimiento, porque no podemos catalogar a todos los negocios con el mismo porcentaje cuando evidentemente no tienen el mismo consumo de agua”, explicó.
Añadió que en Toluca ya se realizó una primera mesa de trabajo y que el organismo empresarial está recabando información de los afectados para llevarla al próximo encuentro con las autoridades municipales.
Advierten presión económica para los negocios establecidos
Para el sector empresarial, ambos problemas reflejan una misma preocupación, donde los indicadores económicos no necesariamente se traducen en mejores condiciones para quienes mantienen abiertas las empresas. Los empresarios mexiquenses mantienen bajo presión sus costos de operación, al respecto Niembro Rivera insistió en que las autoridades deben establecer criterios acordes con las características y consumo real de cada negocio, en lugar de mantener esquemas que, desde la perspectiva empresarial, terminan trasladando mayores cargas a los establecimientos formales.











