Crítica a la crítica
Vivo enamorado de la crítica literaria. Me parece de suma importancia y es altamente enriquecedor enfrentarnos en batallas con lentes que abarquen frecuencias de ondas similares. Diálogos en lenguas más hondamente compartidas por la profundidad requerida para su creación. Es por eso que la recomendación de una amiga: 'No leer. Crónicas y ensayos sobre literatura' de Alejandro Zambra me hizo pensar que uno no sabe qué tanto necesita de un libro en especifico, hasta que éste llega. Es bello en tanto el autor te acerca a lecturas con las que mantuvo relaciones sobresalientes, personales y digámoslo, favorables —mayormente—. Si leer, sería el título más acertado pero ni cercanamente tan provocador como el original. Es un librito riquísimo en nombres, por ende en historias, y bajo el ala protectora de un crítico de profesión y de sus muchos años en la labor, tenemos un ejemplar que no sabe fallar si quieres encontrar tu siguiente lectura. Una tan lejana como la pediste o tan reconocida como la tenías anotada, cumple con todos los requerimientos de humor e información estética y complacientemente plasmada para el balance del disfrute y el reconocimiento de nuevo material.
Siendo muy honestos, no me siento con la experiencia necesaria para hacerle una crítica a esta clase de talento contemporáneo y huyendo de un tópico tan innecesario como la falsa modestia, pienso muy respetuosamente en los acercamientos críticos a escritores de esta gama, lo que sí siento es la necesidad de comentar una página en donde todo cambió. En una de las escasas no tan favorables críticas titulada: 'Coelho y sus precursores' nos narra una confusión autoral que surge a partir de un poema, a saberse: 'Instantes' cuyo autor no puede pensarse en ser Borges por su endeble calidad. Según entendí, él lo atribuye más a Coelho, cuya cita —inteligentemente no propia— para referirse a su literatura es: "reserva de espiritualidad barata»"
No es importante nuestro acercamiento a ninguno de los dos autores, o si pensamos que la autoayuda debe dejar de instalarse en los estantes de Literatura, o si Borges volvería a morir al verse citado en el averno que estos altos literatos ven en un poema que en simples palabras es un gastado 'Momento mori'. Todo el peso de mi crítica va dirigido a la última oración de su ensayo: “Aunque el poema 'Instantes' no sea de Borges, hay que reconocer que se trata de un poema bello y profundo”, dice un blogger emocionado, y su opinión es la opinión de la mayoría. Conclusión: 'estamos rodeados'. Si la Literatura necesitara de más elementos que la segregan de la población general, le pediría a todos los expertos que se dedicarán a imaginarnos en círculos rodeados del vox populi, siendo apuntados por sus tan desatinadas y animosas opiniones, no es así. Exigimos en una batalla diaria ser leídos, Zambra lo sabe, escribe varias ocurrencias, esas sí, atinadas acerca de la casi muerta lectura hacia las páginas destinadas a la cultura. ¿Qué pasa cuando sí nos leen y opinan? Un trabajador de las Letras, académico y rotundamente preparado desde la infancia baja y posa su mirada en nuestras ingenuas e insatisfactorias lecturas. Entonces ¿quieres que leamos pero sin opinar, o que tengamos una opinión elevada y sistematizada? ¿Es la responsabilidad del público general trabajar con las mismas herramientas con las que contamos aquellos dedicados por años a las Letras? No sería más responsabilidad del escritor ser un puente del público a la Literatura, en vez de sentirse rodeado, él, y estos otros que sí saben de buenos poemas.
La literatura y la lectura, como el arte en general, es para mí más un derecho a ser explorado que un sistema privilegiado a reproducir. Quienes tenemos la fortuna y la convicción de dedicarnos de lograda o no tan lograda manera a ello, contamos con aptitudes que deberían ser enseñadas y compartidas en lugar de mofadas por no encontrarse presentes. Si la sociedad necesitara de más elementos elitistas y condicionantes, les pediría a los escritores que omitieran toda clase de empatía funcional a la otra parte necesaria para ser lo que son, los lectores. No es así. El academicismo es una herramienta, no es el único camino, convendría recordarlo.
Más allá de esto, no pienso que el autor le haya dado tanta importancia a su frase final, pero es para mí un problema notorio entre un 'ellos y nosotros' que se repite a lo largo de las épocas. Una problema que impide a la expresión artística comulgarse tan ricamente como necesitamos que sea. Sigo intensamente atraído por la escritura de Zambra, lo considero pertinente y sincero. Probablemente su poesía sea tan grata sorpresa como me la han comentado. Si algo es de tu gusto, es la invitación más grande para generarle un debate alrededor. Si algo te impacta busca las palabras para conversarlo, aunque sea contigo mismo. En parte de eso se trataba escribir, de eso se trataba leer, puntos comunes más que diferenciados.






