Cuestionan responsabilidades de alumnos y autoridades en la UTN
NEZAHUALCÓYOTL, Edomex., 11 de octubre de 2026.- La crisis que enfrenta la Universidad Tecnológica de Nezahualcóyotl (UTN), derivada de las protestas estudiantiles y la toma de instalaciones, ha generado opiniones encontradas sobre las responsabilidades de alumnos y autoridades universitarias, pues mientras algunos exigen mejores condiciones educativas y transparencia en el manejo de recursos, otros cuestionan la conducta de ciertos estudiantes y los métodos utilizados para manifestar sus inconformidades.
A través de comentarios difundidos en redes sociales, integrantes de la comunidad universitaria y ciudadanos han señalado que el deterioro de las instalaciones no necesariamente es responsabilidad exclusiva de los directivos, debido a que presuntamente existen alumnos que dañan mobiliario, hacen mal uso de los espacios y sustraen artículos de higiene colocados en los sanitarios, como papel, jabón y gel antibacterial, situaciones que también deberían investigarse para establecer responsabilidades.
Cuestionan señalamientos contra profesores
Otro de los temas que ha provocado controversia está relacionado con las acusaciones de presunto acoso contra docentes, ya que algunas opiniones advierten que realizar señalamientos sin presentar elementos de prueba puede afectar la reputación y trayectoria profesional de los profesores. Por ello, consideran indispensable que las denuncias sean atendidas mediante procedimientos formales que garanticen tanto la protección de posibles víctimas como el derecho de los señalados a defenderse.
También se han mencionado presuntas aperturas indebidas de casilleros y desaparición de pertenencias, hechos que algunos participantes en la discusión consideran que podrían ocurrir entre los propios compañeros, sin que hasta el momento existan elementos suficientes para atribuirlos a docentes, trabajadores administrativos o autoridades universitarias. Ante ello, plantean que cualquier acusación debe investigarse antes de señalar responsables.

Las críticas se extienden a los métodos empleados durante las manifestaciones, particularmente los bloqueos de vialidades y la ocupación de instalaciones educativas, pues consideran que estas acciones afectan a ciudadanos ajenos al conflicto y a estudiantes que desean continuar sus actividades académicas. Aunque reconocen el derecho a la protesta, sostienen que también debe garantizarse el respeto a los derechos de terceros.
Exigen auditoría y transparencia en recursos
En contraste, otras voces señalan que las posibles conductas indebidas de algunos estudiantes no eximen a las autoridades universitarias de su obligación de mantener instalaciones dignas, garantizar servicios básicos y administrar adecuadamente los recursos públicos, por lo que consideran injustificado atribuir todas las deficiencias de la institución a la comunidad estudiantil.
Ante este escenario, se ha planteado la necesidad de realizar una auditoría que permita esclarecer el destino de los recursos destinados al mantenimiento, rehabilitación de espacios, adquisición de materiales y funcionamiento de la universidad, con el objetivo de determinar si las deficiencias obedecen a problemas administrativos, falta de presupuesto, omisiones institucionales o daños ocasionados por integrantes de la propia comunidad.

El debate también ha puesto sobre la mesa la necesidad de recuperar el respeto entre estudiantes, docentes y autoridades, además de establecer mecanismos de diálogo que permitan atender las inconformidades sin afectar el desarrollo académico. Para quienes participan en esta discusión, la solución a la crisis de la UTN no debe limitarse a exigir la destitución de sus directivos, sino incluir una revisión de las responsabilidades de todos los involucrados, con investigaciones sustentadas en pruebas y medidas que permitan garantizar el funcionamiento de la institución.






