Reallity mexiquense: Abrazos, no codazos
La publicación de las convocatorias para elegir a los coordinadores distritales y municipales de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional ha comenzado a mover las aguas políticas en el Estado de México (EMX). Aunque oficialmente se trata de un proceso de organización territorial, en los hechos representa una etapa importante para quienes buscan posicionarse rumbo a las elecciones de 2027, donde estarán en juego las presidencias municipales y diputaciones locales.
Sin embargo, lo que debería ser una competencia interna basada en trayectorias, trabajo territorial y aceptación ciudadana corre el riesgo de convertirse en una confrontación entre personajes que pertenecen al mismo movimiento. El llamado fuego amigo comienza a figurar como una de las principales preocupaciones, pues en la disputa por una misma coordinación pueden surgir descalificaciones, filtraciones y cuestionamientos destinados a debilitar políticamente a quienes hasta hace poco eran considerados compañeros de proyecto.
El escenario resulta particularmente interesante en municipios donde Morena concentra diferentes grupos políticos, algunos encabezados por alcaldes, legisladores, dirigentes y personajes que buscan recuperar espacios de influencia. Todos hablan de unidad, continuidad y compromiso con la Cuarta Transformación, pero conforme avanza el proceso interno también comienzan a hacerse evidentes las diferencias entre quienes aspiran a ocupar una misma posición.
En esta competencia, las redes sociales pueden convertirse en un terreno de confrontación. Publicaciones anónimas, señalamientos sobre el pasado político, cuestionamientos a gestiones públicas y versiones que circulan sin pruebas pueden terminar por alimentar una disputa donde el objetivo deje de ser convencer a la militancia y se concentre en desacreditar al adversario interno.
La preocupación no es nueva para la dirigencia nacional. Desde el pasado 4 de agosto, Citlalli Hernández Mora, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, había llamado a los aspirantes a evitar la confrontación, la guerra sucia y el dispendio de recursos, al considerar que el proceso interno debía privilegiar el trabajo territorial y el acercamiento con la ciudadanía, en lugar de las descalificaciones entre quienes buscan representar al movimiento.
En aquella ocasión, Citlalli Hernández fue todavía más clara al advertir que la competencia no debía convertirse en una oportunidad para "ponerle el pie al otro o la otra", ni para "hablar mal del otro compañero".
Pero quizá una de las declaraciones más interesantes fue la de Ariadna Montiel Reyes, presidenta nacional de Morena, quien el pasado 8 de septiembre, al ser cuestionada sobre filtraciones y ataques contra aspirantes a las coordinaciones estatales, sostuvo que dichas prácticas estaban prohibidas y expresó: "Seguramente de la oposición, porque ningún compañero del movimiento usaría esas prácticas". ¿Será?
En municipios como Ecatepec, Nezahualcóyotl, Ixtapaluca, Chimalhuacán, Chalco, Naucalpan, Toluca y Tlalnepantla, donde existen diferentes liderazgos y estructuras territoriales de Morena, la competencia interna será un asunto de especial seguimiento.
La convocatoria contempla restricciones contra las descalificaciones públicas entre participantes y posibles sanciones para quienes incumplan las reglas. Lo que está por verse es si tales disposiciones serán suficientes para contener las confrontaciones.
En el Estado de México (EMX), la dirigente estatal Luz María Hernández Bermúdez ha señalado que la trayectoria política, la ética y la aceptación ciudadana serán elementos para evaluar a los aspirantes. No obstante, el desafío estará en garantizar que estos criterios prevalezcan sobre las presiones de grupos políticos, las disputas personales y cualquier intento de favorecer perfiles mediante mecanismos ajenos a las reglas establecidas.
El problema para Morena podría presentarse cuando las diferencias entre aspirantes rebasen la competencia interna y terminan afectando la percepción ciudadana sobre el propio movimiento.
En política, los adversarios externos son fáciles de identificar; los problemas comienzan cuando el fuego viene de casa.






