No hay ninguna duda de que Delfina Gómez Álvarez será la candidata oficial del partido Morena, de Andrés Manuel López Obrador, a la gubernatura del estado de México el año próximo. Y, cuidando no violar la ley electoral, el dueño de ese partido de izquierda, la empezó a presentar (nuevamente) como «Promotora de la Soberanía Nacional en el estado de México»  en Melchor Ocampo, Temoaya, Huehuetoca, entre otros que visitó este fin de semana, pero en realidad, la está dando a conocer públicamente, como la mujer que encabezará esa bandera en la boleta del 2017.

Ella irá sola, sin alianzas y empujada por Andrés Manuel López Obrador para intentar, por primera vez, arrebatarle el poder al PRI y al grupo Atlacomulco la gubernatura.

¿Pero, podrá convencer Delfina Gómez al electorado mexiquense de acudir a las urnas y desbordarlas con votos a favor de Morena?

Horacio Duarte Olivares, presidente de Morena en el estado de México, ofreció que en las elecciones del 2017, obtendrán más de tres millones de votos a favor del partido de Andrés Manuel López Obrador ¿Podrá? ¿Hay condiciones?

Él, Horacio Duarte, lo estableció en una conferencia de prensa el 14 de junio de 2015, en la ciudad de Toluca, de que sí hay condiciones para ganar con tres millones de votos mexiquenses, durante la presentación de Delfina Gómez como Promotora de la Soberanía Nacional en el estado de México, nombramiento para posesionarla como aspirante a la silla estatal.

Delfina Gómez, es una mujer honesta, ni duda cabe, por los antecedentes que tiene. Fue profesora de una escuela de Texcoco, invitada por Higinio Martínez Miranda, como candidata ciudadana a la alcaldía de Texcoco en el 2012 y le ganó al poderoso priista, Manuel Cadena, miembro «de la mafia del poder», como define Andrés Manuel López Obrador a la clase política de México.

Pero Delfina, no fue sola a las urnas, necesitó de su primera alianza electoral ese año. Higinio, su padrino político, hizo acuerdo con el PRD de Jorge de la Vega Membrillo, y llevó la bandera del Partido Movimiento Ciudadano.

Sólo así ganó la elección municipal y llevó al congreso federal a Jorge de la Vega Membrillo, así como a Higinio Martínez a una diputación pluri en el congreso local.

Su gobierno presentó un rostro fresco, sin actos de corrupción y muchas obras, aunque atrás de ella, siempre estuvo Higinio Martínez Miranda y su grupo político.

En las elecciones del 2015, ganó con facilidad la candidatura a  diputada federal ya con la bandera de Morena, a pesar de tener a otro gran opositor: Antorcha Campesina, ya que su candidato a la presidencia municipal de Texcoco fue Brasil Acosta Peña y compitió en Chimalhuacán (parte de su distrito electoral) donde es dueño Jesús Tolentino Román Bojorquez, líder estatal del antorchismo.

Delfina llevó como propuesta electoral y  como candidata a diputada federal, las líneas de Andrés Manuel López Obrador, como el reducir  el salario de los diputados federales al 50 por ciento, tema que solo cumplieron los legisladores morenistas, ya que el resto de los diputados no aceptaron.

Sin duda que Delfina cumple los objetivos de un electorado cansado de tener a gobiernos priistas que solo enriquecen a sus funcionarios públicos, pero la gran pregunta será ¿vencer la sólida estructura del PRI en el estado de México y a sus dueños Enrique Peña Nieto y Eruviel Ávila Villegas? Reto, casi imposible.

Además, sería muy difícil que Morena obtenga por sí solo tres millones de votos en las urnas del 2017. Cuando ganó en el 2011 Eruviel Avila Villegas, lo hizo con 2 millones 716 mil sufragios (casi los tres millones), una de las votaciones históricas más altas en el proceso electoral mexiquense, superando la votación que obtuvieron Enrique Peña Nieto (un millón 801 mil 503)  y Arturo Montiel (un millón 371 mil 564),  en sus respectivos procesos.

Aunque hay que reconocer que Eruviel fue en alianza con el Partido Verde Ecologista de México y con Nueva Alianza  en el 2011,  ambos partidos pequeños, pero siempre ayudan en una elección, mientras que Morena quiere ir solo al proceso electoral del 2017.

Una de las ventajas que tiene Delfina es que es del Valle de México donde residen la mayoría del electorado mexiquense, uno de los factores de triunfo de Eruviel Avila en el 2011. Pero no es todo.

Morena es un partido en crecimiento en el estado de México y en el país, pero aún solo no podría ganar una elección ( ni lo hizo en otros estados donde ya compitió), así que el reto estará en el territorio mexiquense, donde el partido de Andrés Manuel López Obrador trabaja en la creación de comités de bases y en posesionar a Delfina Gómez Álvarez.

PARA EL ARCHIVO…

Sí usted amigo lector viaja en autobús de Texcoco a la ciudad de México o del metro Observatorio a Toluca, es posible que algún día encuentre a Delfina Gómez, en el trayecto, ya que es una mujer sencilla, que no anda en lujosas camionetas o vigiladas por feroces guardaespaldas como es costumbre de políticos mexiquenses.

Delfina, en muchas ocasiones, se traslada a las sesiones del Congreso de San Lázaro en autobús o anda en el metro como cualquier ciudadano, ya que a pesar de que tienen una curul de San Lázaro, no pierde la sencillez. Esperemos que así siga.