Digitalizar sin complicar: El reto tecnológico del Estado de México
La digitalización de los trámites públicos suele presentarse como sinónimo de modernización. Sin embargo, trasladar un procedimiento burocrático a una página de internet no significa necesariamente que el gobierno sea más eficiente. En ocasiones, solamente se cambia la fila de una oficina por una plataforma confusa, lenta y difícil de utilizar.
El verdadero reto para el Estado de México (EMX) no consiste únicamente en digitalizar sus servicios, sino en desarrollar herramientas pensadas desde las necesidades de las personas. Un trámite digital debe ser intuitivo, explicar claramente cada paso y solicitar únicamente la información indispensable. Cualquier ciudadano, sin importar su edad o experiencia tecnológica, debería poder utilizarlo sin depender de un gestor, de un familiar o de conocimientos especializados.
Antes de crear una plataforma, las autoridades deben preguntarse qué necesita resolver el ciudadano, cuánto tiempo debería tomarle y cuáles son los obstáculos que podría encontrar. La tecnología pública no debe construirse para presumir innovación, sino para simplificar la vida cotidiana.
También es necesario considerar a quienes no cuentan con acceso constante a internet, dispositivos adecuados o habilidades digitales. La modernización no puede convertirse en una nueva forma de exclusión. Por ello, los servicios digitales deben acompañarse de módulos de orientación, asistencia telefónica y espacios presenciales accesibles.
El Estado de México (EMX) tiene la oportunidad de avanzar hacia un gobierno verdaderamente digital, pero para lograrlo necesita planeación, pruebas con usuarios reales y una visión centrada en las personas. Digitalizar no es colocar formularios en internet: es transformar la relación entre la ciudadanía y el gobierno para hacerla más sencilla, rápida y humana.






