Celebran aficionados el triunfo mexicano entre comidas y bebidas
TLALNEPANTLA, Edomex., 11 de junio de 2026.— A pesar de las famosas restricciones —que al final quedaron solo en un llamado de atención—, establecimientos como restaurantes, bares y cantinas abrieron para recibir a los clientes que acudieron a ver el partido en el que México venció a Sudáfrica dos goles a cero, en el arranque del Mundial 2026.
Algunos abrieron desde temprana hora para ofrecer desayunos; otros lo hicieron una hora antes del silbatazo inicial. Todos decoraron sus negocios con globos tricolores, banderas, playeras y balones; eso sí, cuidándose de no exhibir ningún logotipo de la FIFA para evitar problemas de derechos de autor.
Desde familias hasta oficinistas
En un recorrido que realizó Quadratín EMX por establecimientos de la zona de Tlalnepantla y Naucalpan, se pudo constatar que varias familias eligieron acudir a lugares como comensales para ver el juego.
Quienes tuvieron que trabajar prefirieron salir a ver el partido en compañía de sus colegas; algunos vestidos de traje y otros con la playera de la Selección, todos se mantuvieron atentos durante los 90 minutos. Así, celebraron los goles de Quiñones y Jiménez, pero también sufrieron con las fallas de Brian y mostraron su frustración ante la falta de determinación de jugadores como Alvarado y Gallardo.

Desde el minuto siete ya era fiesta
Antes del juego, algunos se ambientaron con las actuaciones de Maná, Ángeles Azules, Belinda, J Balvin, Dany Ocean y Shakira. Así, entre cervezas, botellas de tequila, ron o whisky, se dispusieron a disfrutar del himno nacional interpretado por Alejandro Fernández y se unieron para apoyar al equipo de todos.
La celebración no tardó en llegar: al minuto siete, Julián Quiñones anotó el gol con el que los aficionados estallaron en júbilo entre abrazos, porras y aplausos. Sin embargo, para muchos la anotación resultó contraproducente, pues los AguirreBoys se dedicaron a controlar el juego; más tarde, la pausa de hidratación pareció afectar más a los verdes que a los de amarillo.
A celebrar en grande
Para la segunda mitad el panorama cambió y la afición se volvió a conectar. Atrás quedó el medio tiempo, un lapso que muchos aprovecharon para mandar mensajes, checar pendientes laborales, ir al baño o disfrutar de los shots de cortesía de la casa por el gol del primer tiempo.

Cuando cayó el segundo gol de la selección, obra de Raúl Alonso Jiménez, establecimientos como El Beerstop, Los Cantaritos, El Botanero, La No. 20 y Los Compadres se convirtieron en una auténtica fiesta. La misión estaba cumplida y el júbilo aumentó cuando el rival se quedó con dos hombres menos en la cancha.
Al final, aunque muchos esperaban una goleada, el triunfo y el hecho de mantener la portería en cero son un buen aliciente de cara a los próximos rivales, Corea del Sur y República Checa, selecciones que no serán tan sencillas como la de hoy.











