Picotazo Político: Ringgggg
Su celular suena, usted mira la pantalla y es un número desconocido, en fracción de segundos determina contestar, pero sabe, porque de alguna manera lo sabemos, que no es nada recomendable poner el dedo en la señal verde y aún así abrimos la puerta; ¿bueno? ¿Quién llama?… y el volado está a punto de decirnos si entramos a las estadísticas de los criminales o solo es un molesto cobrador de Elektra o Coppel y ni cómo saberlo.
¿A nadie se le ha ocurrido que esto también forma parte del gravísimo daño psicológico que día a día tenemos que recibir por ser una sociedad a expensas de los CEO de la extorsión?
Hasta que el gobierno decidió mover sus piezas y jugar agresivo en contra de los pinches extorsionadores.
Y lo ha hecho bien, no solo al empujar a que todos los poseedores de un celular registremos nuestros datos y dejemos de ser víctimas de los que, obviamente, no quieren ser perseguidos ni ubicados.
Aquí es donde los buenos deben decir: ¡BASTA!, pero basta en contra de los que por sus "geniales" teorías quieren ver en esta medida una agresión del gobierno (¿no acaso es tarea de los políticos solucionar estos entuertos?) … ¡de verdad que ningún chile les embona! (Peña Dixit), hasta algún par de columnas, de esas que antes cobraran en presidencia ( SDP), hoy promueven la convocatoria de no registrar las líneas, incitan a una rebelión argumentando que al no hacerlo, el gobierno tendría que recular y cancelaría el registro de líneas telefónicas; entonces ¿eso no significa empoderar aún más a los delincuentes?
Le digo, son las mismas voces que afirmaban que seríamos como Cuba, después que ya estábamos como Corea del Norte, para seguido, gritar que ya estábamos peor que Venezuela y como si les sobraran neuronas, catalogarnos en el espejo de China y que vendría tiempos oscuros, de censura y espionaje y que al dar nuestros datos entregaríamos el alma y Noroña nos jalaría las patas por las noches.
Lo diré así: demencial.
Y cuando todo se veía perdido para los buenos de la película, hace su entrada un personaje que en menos de una semana despejó muchas dudas, comenzando por la de varios colegas.
La comisionada Presidenta de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) Norma Solano, dio su paseo al ruedo en varios programas de radio y ganó primeras planas debido a que aclaró lo que existe en dicha propuesta.
Norma Solano explicó que tan solo en 2024 se registraron 7.4 millones de extorsiones en el país, de las cuales cerca del 90% se realizaron por teléfono. Esta problemática, señaló, se vio agravada porque alrededor del 85 % de las líneas móviles eran anónimas, lo que facilitaba que los delincuentes operaran con impunidad.
El objetivo del registro es eliminar el anonimato, asociando cada línea telefónica a una persona física o moral. Esta información solo puede ser consultada mediante orden judicial, a solicitud del Ministerio Público y exclusivamente en el contexto de una investigación formal. Norma Solano aclaró que no es obligatorio registrar la CURP biométrica. El trámite puede realizarse con credencial del INE o pasaporte, ya sea en sucursal, con la compañía telefónica o directamente desde el dispositivo móvil.
Enfatizó que el gobierno no concentra la información, sino que los datos son resguardados únicamente por las empresas de telefonía, las cuales almacenan solo nombre, CURP y número telefónico, sin biométricos ni algún otro dato, con los debidos protocolos y cumplimiento en el tratamiento de los datos que son personales, es decir, garantizando que estos serán resguardados conforme a la Ley y si no, es materia del Órgano Garante en materia de transparencia y protección de datos personales.
Y ha sido tanto el nivel de confianza entre los ciudadanos en todo el país que se pasó de dos millones de registros a más de 30 millones en tan solo unos días.
El Estado de México (EMX) ha sido víctima recurrente de estos delincuentes, nuestros números por la extorsión telefónica son muy altos, así que toca a cada una y uno de nosotros ir y registrar los datos, esta es la manera en que iremos cercando el poder de estos miserables que con una llamada han despedazado la tranquilidad de millones. Dicho de manera sencilla, nos toca hacer como población nuestra parte y nos conviene a todas y todos hacerlo de manera responsable.










