El caballero de la noche… y de la 4T
Tanto la oposición y los nada objetivos comentócratas lo reconocen, Omar García Harfuch es la figura del gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum que mejores resultados presenta.
Su labor no ha generado grietas para la crítica, pues es eficaz y discreto, además, poseedor del picaporte con el gobierno de Trump y sus halcones de las áreas de seguridad interna y externa, cercano al director del FBI, Kash Patel y Terrance Cole, cabeza de la DEA, con quienes mantiene cotidiana comunicación, que no instrucciones de ellos hacia acá, sino del mayor plan de colaboración entre los dos gobiernos del que se tenga memoria; la caída y muerte del “Mencho" es solo una de las ventanas notorias en esta simbiosis, cuando en realidad son cientos de golpes en contra del crimen organizado que en suelo mexicano se han podido llevar acabo y la fórmula es una: miles de líneas de información cruzada entre los EUA y México y la acción para concretarlas en suelo nacional y sus costas y mares.
Un edificio del crimen que alberga a la mayor red de políticos involucrados con todo tipo de delincuentes, pues el tema no se constriñe a quienes siembran o venden drogas, sino el bloque del huachicol, la estructura brutal que dejó de ser una mera actividad de 'picadores' de ductos de Pemex, a la de la telaraña en la que se encuentran altos mandos de la Marina de la pasada administración, así como funcionarios de todos los niveles en aduanas o municipales.
Omar García Harfuch es el personaje más reconocido, pero también más odiado y temido por aquellos que se saben investigados, así sean miembros del club sexenal anterior o de linajes de sangre que reclaman herencias de poder o por llevar apellidos emblemáticos. No es gratuito que el secretario deba ser transportado por unidades tácticas blindadas apoyado por grupos de élite tanto de la Guardia Nacional como de cuerpos militares pues se sabe que no solo el CJNG volvería a atentar en contra él, sino que le han surgido muchísimos enemigos y no todos son narcos, hablamos de políticos, chiquitos y grandotes y de todas las playeras.
Pero el crédito sobre los buenos resultados no solo corresponde a la figura de García Harfuch, sino a la sincronía con la que se ha podido avanzar con la Secretaria de la Defensa Nacional y su titular, el General Ricardo Trevilla y el otro pilar vital en esta lucha es la Marina Armada de México, el brazo ejecutor en operaciones de cientos de cateos y decomisos como los últimos llevados a cabo en Guerrero, sin descontar los golpes dados a los grupos huachicoleros, el Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles es simbiótico en su actuar con el propio Harfuch.
La marquesina en donde se revela la drástica caída de los delitos dolosos en 46 por ciento (36 menos cada día) es una muestra de que la Presidenta Sheinbaum ha conducido por una ruta menos dramática al país y que su estructura intelectual y política posee la cualidad de planear y ejecutar decisiones con fundamentos cargados de sentido común y una virtud en ella, sin avocarse a la fácil y muy sangrienta ruta de la guerra por la guerra.
Ha sabido atacar los problemas de la violencia y sus retratos desde la raíz y aunque esto nos lleve tiempo, con la marcha muchos aspectos que detonan el crimen perderán fuerza, pues atender las semillas que producen en la sociedad sus desvíos, es la mejor manera de no dejar para el mañana las soluciones, le pegas a la pobreza y los círculos viciosos de la ignorancia y se tendrán otros horizontes, aquí embona la frase de que las comparaciones son odiosas pero necesarias, sirviendo como ejemplo de lo que un idiotizado Donald Trump es capaz de hacer, todo por actuar desde los sótanos de sus quiebres mentales… y parte del planeta paga por ello.
Omar se volvió peligroso hasta para los que desean mantener el control de sus parcelas políticas, quienes susurran y traman desde las sombras todo tipo de planes para que apague su buena estrella, no lo ven como un rockstar que prestó su imagen para que lo impriman en toallas o tazas para café, lo ven como el enemigo a derrotar, pues su 80 por ciento de popularidad es espejo de los niveles de aceptación de su jefa, la Presidenta de México.
Omar, se ha llegado a mencionar, sería el próximo Secretario de Gobernación, una extraña fantasía, eso creo, pues no hay nada que indique que a la mandataria le serviría mucho más en Bucareli que en el área en donde Harfuch maneja con firmeza y los resultados que todos reconocen, pero también hay que señalar, su actual silla lo lleva sobre hombros a su inevitable destino: la boleta en el 2030 y la banda Presidencial…y ese, señoras y señores, es la razón por la que a muchos de sus enemigos se les va el sueño repitiendo una sola pregunta: ¿y cómo acabamos con este Batman?
Y no, no es un guion para cómic, pues de verdad se lo deben estar preguntando los ruines de siempre.










