Estetoscopio político:
“Las adicciones y su impacto”
Según datos de la Encuesta Nacional del Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco, la edad de inicio de consumo es de 16.31 años. Dentro de las principales drogas de mayor impacto se encuentran la marihuana con un 74.2%, la cocaína con 7.7% y los inhalables con un 6.8%.
El alcohol y el tabaco continúan siendo las sustancias de inicio, seguidas por la marihuana y, con una tendencia al alza, los Estimulantes de Tipo Anfetamínico (ETA), que van desplazando a los inhalables. El consumo es más prevalente en hombres (21.1%) que en mujeres (8.2%).
Los costos médicos atribuibles al consumo de sustancias en México son significativos, aunque las cifras varían según se trate de drogas legales o ilegales. Los costos médicos atribuibles específicamente al consumo de tabaco superan los 116 mil millones de pesos (mdp) anuales.
En cuanto a la demanda de tratamiento, el 51.0% de las personas que acudieron a recibir atención por adicciones en 2025 lo hicieron por consumo de estimulantes tipo ETA, seguido por el alcohol (20.5%) y el cannabis (12.6%).
Con todos estos datos, el impacto más grave se refleja en el tejido social, el cual se va fragmentando desde la desintegración de los núcleos familiares, hasta la pérdida de vidas por conductas antisociales y la violencia que genera el negocio creado a partir de la elaboración, trasiego y venta de las sustancias.
Al mismo tiempo, este problema crea un conflicto diplomático con nuestro vecino del norte, que lo utiliza como pretexto para amedrentar con la intervención e injerencia en nuestra soberanía, como un arma de negociación para la implementación de medidas impositivas, argumentando que de no combatirse el tráfico de las mismas, el país debe asumir los costos con medidas arancelarias, entre otras, afectando el comercio, los empleos y el desarrollo nacional.
México, bajo la dirección de la Presidenta Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, ha sorteado estos problemas con muestras de diplomacia, firmeza y negociación, decidiendo enfrentar las causas de los mismos.
Como primera política, reforzó la estrategia implementada por el Lic. Andrés Manuel López Obrador de alejar a nuestras juventudes de la senda del crimen, con la inauguración constante de universidades, preparatorias, centros deportivos, lugares de esparcimiento, hospitales y la creación de fuentes de empleo lícito y bien remunerado, becas y la inserción al sector laboral a través de “Jóvenes Construyendo el Futuro”.
Si bien no es suficiente, debido a que una generación entera quedó sumida en la desesperanza por culpa de un Estado que se alió con el crimen organizado, siendo el Secretario de Seguridad de Felipe Calderón un empleado subordinado a los cárteles que mantenían bajo el terror constante a la población.
La estrategia actual combate también a los generadores de violencia para impedir que sigan sumiendo a nuestra población en la dependencia de sustancias, la participación en delitos contra la salud y la violencia que acarrea este negocio.
Por eso, el pueblo mexicano debe estar más unido que nunca para repudiar los actos de injerencia que vulneran nuestra soberanía, el rechazo a las bandas criminales que afectan el desarrollo de nuestra sociedad y la lucha decidida de nuestro gobierno para acabar con este mal que lleva atentando contra nuestras familias durante muchos años.
Sirva este espacio para rendir un homenaje a las y los miembros de las fuerzas armadas que perdieron la vida en cumplimiento de su deber, en los acontecimientos del pasado 22 de febrero como parte del operativo contra el grupo delincuencial CJNG, al tiempo que se manifiesta respaldo absoluto a nuestra presidenta, para seguir transformando al país, en favor de todas y todos los mexicanos.










