Evidencian omisiones y azolve que desataron la inundación en Lerma
LERMA, Edomex., 10 de enero de 2026.- La inundación que golpeó a la comunidad de Santa Cruz Chignahuapan, en el municipio de Lerma, no fue un desastre inevitable, sino el resultado directo de años de abandono, falta de desazolve y omisiones en el mantenimiento de colectores pluviales y canales de riego, de acuerdo con reportes preliminares.
A esta negligencia se sumaron lluvias por arriba del promedio histórico, lo que terminó por colapsar una infraestructura ya deteriorada y sin capacidad de respuesta.
Avance mínimo y familias atrapadas
Hasta el momento, autoridades solo han logrado desalojar el 20 por ciento del volumen total de agua acumulada, dejando a decenas de familias entre lodo, humedad y pérdidas materiales.
Vecinos denuncian que los trabajos avanzan lentamente y sin un plan claro, mientras sus casas siguen inhabitables. Muchos han perdido muebles, electrodomésticos y documentos, sin recibir aún apoyos concretos.
Lluvias intensas, pero infraestructura inservible
De acuerdo con la Conagua, el centro del país ha registrado lluvias por encima de la media debido a fenómenos climáticos más extremos y concentrados. Sin embargo, especialistas advierten que una lluvia intensa no debería convertirse en tragedia si existiera mantenimiento preventivo real.
El problema, subrayan, no es el agua: es el abandono institucional.
Edomex: tierra de inundaciones anunciadas
El Estado de México (EMX) es una de las entidades más afectadas por inundaciones urbanas. Según el Atlas Nacional de Riesgos, existen cientos de puntos críticos asociados a drenajes colapsados, azolve, basura y falta de planeación hidráulica.
En 2024, Protección Civil estatal identificó más de 200 zonas vulnerables a anegaciones, muchas de ellas sin intervención permanente. Santa Cruz Chignahuapan estaba entre los focos rojos ignorados.
Habitantes de Lerma señalan a las autoridades
Habitantes coinciden: esto no fue un accidente, fue una omisión. “Sabían que los canales estaban tapados. Lo reportamos. No hicieron nada”, señalan.
Acusan que cada temporada de lluvias las autoridades aparecen cuando el daño ya está hecho, pero nunca cuando aún se puede prevenir.
Riesgo sanitario y abandono social
El agua estancada incrementa el riesgo de infecciones gastrointestinales, enfermedades respiratorias y proliferación de mosquitos, especialmente en niños y adultos mayores, advierte la Secretaría de Salud.
Mientras tanto, las familias de Lerma siguen esperando una respuesta integral: no solo bombas para sacar el agua, sino obras reales, mantenimiento permanente y responsabilidad política.






