Exhiben Nazario y Paco Vázquez su ineptitud política por disputa interna
TEXCOCO, Edomex., 16 de octubre de 2026.— La disputa por la candidatura a la presidencia municipal de Texcoco para las elecciones de 2027 ha desatado un fuego cruzado entre el actual alcalde, Nazario Gutiérrez Martínez, y el diputado local José Francisco Vázquez Rodríguez, dejando en evidencia una guerra de egos que contrasta con los nulos resultados que ambos han entregado a la ciudadanía.
El conflicto comenzó a escalar luego de que el legislador mexiquense, Paco Vázquez, confirmara en días recientes su intención de registrarse en el proceso interno de Morena para buscar la alcaldía texcocana. Este destape anticipado provocó la reacción inmediata de Gutiérrez Martínez, quien arremetió contra las aspiraciones de su compañero de partido, evidenciando un profundo quiebre en las filas de la autodenominada Cuarta Transformación en este bastión estatal.

Oportunismo político
Lejos del institucional discurso de unidad, el polémico alcalde texcocano no titubeó en descalificar las aspiraciones del actual presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso local, acusándolo de oportunismo político y de ser un actor ausente en la región.
"Pues ya quién es Paco Vázquez. Tiene rato que no lo vemos en Texcoco. Lleva más de 10, 11 años que no visita a los verdaderos dirigentes de este movimiento que en su momento le tendieron la mano", sentenció el edil.
Aspiraciones sin trabajo legislativo
Sin embargo, las críticas hacia Paco Vázquez no solo provienen del actual Ayuntamiento, sino de su propio historial en la Cámara de Diputados, debido a que el legislador busca usar su curul como trampolín político hacia 2027, a pesar de que su trabajo legislativo ha sido prácticamente gris con cero resultados.

Hasta el momento, Vázquez Rodríguez no ha logrado promover ni consolidar una sola iniciativa de ley que impacte positivamente en el Estado de México (EMX) o en el municipio que pretende gobernar. Su paso por la legislatura local se ha limitado a la grilla partidista, operando agendas personales en lugar de atender las urgencias legislativas de sus representados.
Un alcalde gris y un municipio estancado
Por su parte, los reclamos de Nazario Gutiérrez carecen de respaldo frente al balance de su propio gobierno, ya que su gestión como presidente municipal ha tenido resultados negativos, lejos de la promesa de progreso y desarrollo que abanderó en su campaña.
Mientras la clase política de Morena se enfrasca en peleas internas por el control del territorio, Texcoco padece una severa crisis de resultados en materia de seguridad, donde el municipio enfrenta un repunte en delitos de alto impacto: robo a transeúnte, robo de vehículos y la creciente ola de extorsiones que mantienen en jaque a los comerciantes y pobladores de la región, sin que exista una estrategia municipal efectiva para frenarlos.
Aunado a la inseguridad, la administración de Nazario Gutiérrez brilla por la ausencia de obra pública, puesto que las pocas acciones reportadas, de acuerdo con habitantes, se han limitado al bacheo deficiente y mantenimiento superficial, mientras que los señalamientos por opacidad y presuntos actos de corrupción permean la confianza ciudadana.
Tal parece que al final del día, la verdadera ofensa para Texcoco no radica en quién camina o no las calles, sino en la poca oferta política que existe al tener que decidir entre un presidente municipal con gestión mediocre que busca perpetuar su cacicazgo, y un legislador desconectado de su realidad que solo siente amor por su tierra cuando se acercan los tiempos electorales.






