Exigen justicia para las mujeres del Hospital Psiquiátrico José Sáyago
TOLUCA, Edomex., 25 de febrero de 2026.– La senadora del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Maki Esther Ortiz Domínguez ha levantado la voz para denunciar una realidad alarmante luego de revelar que un total de 114 pacientes del Hospital de Salud Mental de Mujeres José Sáyago, podrían estar viviendo bajo un régimen de reclusión punitiva en lugar de recibir atención médica digna.
Lo que debería ser un refugio para la sanación y el cuidado integral, de acuerdo con la Senadora, se ha convertido en un escenario de pesadilla, tras darse a conocer una serie de denuncias ciudadanas que señalan prácticas atroces dentro del nosocomio, las cuales incluyen desde tratos inhumanos y degradantes, hasta prácticas de tortura disfrazadas de procedimientos médicos y aislamiento forzado que vulnera directamente el derecho a la rehabilitación de las internas.
En la presentación del punto de acuerdo, la legisladora subrayó con firmeza que no se puede permitir que el cuidado de la salud mental de las mujeres se convierta en una condena, pues su seguridad es una cuestión de derechos humanos elementales.
Dada la gravedad de los testimonios, se presentó un exhorto ante el Senado para activar una estrategia inmediata de rendición de cuentas. La iniciativa exige la comparecencia de la Secretaria de Salud del Estado de México (EMX), para informar sobre el estado de las pacientes, mientras se solicita la intervención de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) a fin de emitir medidas cautelares. Paralelamente, se demanda una auditoría federal que verifique el cumplimiento de la Norma Oficial Mexicana NOM-025-SSA2-2014, de la atención médico-psiquiátrica en el país.
La vulnerabilidad extrema que enfrentan las mujeres en instituciones de salud mental suele invisibilizar situaciones de violencia de género y abusos de autoridad preocupantes, debido a la falta de vigilancia en dichos centros. La propuesta legislativa de la senadora Ortiz busca atacar la raíz del problema y asegurar que la dignidad sea el pilar de la salud pública. Transformar el hospital José Sáyago en un espacio donde los derechos y la dignidad sean el eje central de la salud pública para las mujeres internas que, por su condición de salud, han sido doblemente invisibilizadas por la sociedad y las instituciones.
Para el Estado mexicano, es imperativo saldar la deuda histórica con este sector, transformando el hospital en un santuario de derechos donde el diagnóstico clínico no vuelva a ser herramienta de exclusión ni pretexto para el abuso.










