TOLUCA, Edoméx, 27 de septiembre del 2016.- El día 26 de septiembre se realizó el debate presidencial de Estados Unidos entre los candidatos, Hilary Clinton y Donald Trump. Según los analistas aún es prematuro definir el impacto en las preferencias electorales de los votantes. Sin embargo, la mayoría considera que, durante el debate, la candidata demócrata presentó mayor preparación y conocimiento que el republicano, sin embargo, consideran los analistas, que aún no es suficiente para darla como la preferida por los electores.

Impactos monetarios

Desde ya hace varias semanas el mercado de divisas ya develaba las variadas expectativas sobre el debate electoral. Pues, en el último mes la moneda nacional perdió 1.5 pesos frente al dólar. Ya que, las expectativas marcaban que el posible ‘ganador’ del debate sería el republicano Donald Trump, quien, dentro de sus propuestas, destaca la renegociación del Tratado de Libre Comercio, que dificulta notablemente a México a través de la imposición de impuestos por 35% a las importaciones mexicanas. Es decir, como expone la agencia calificadora Moody’s a través de un estudio que evaluó el impacto crediticio en Latinoamérica si Estados Unidos renegocia el libre comercio, México sería una de las economías más sensibles a las políticas que disminuyan el comercio internacional tanto comercial como el referido a las inversiones, en caso ganara el candidato republicano.

Sin embargo, cabe mencionar que durante esta semana existen otros factores importantes que inciden directamente sobre el tipo de cambio de la moneda nacional. Pues, internacionalmente, además del debate, está la reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a realizarse el miércoles 28; la pasada reunión de la Reserva Federal (FED); e internamente, se espera para el jueves 29 el anuncio de la política monetaria del Banco de México (Banxico) en la que es probable que eleve su tasa de interés referencial.

Posibles decisiones de Banxico

Ante un escenario internacional tan complejo, en el cual la dependencia macroeconómica de los países emergentes sobre la economía desarrollada americana, implica mucha prudencia y medidas discrecionales sobre las decisiones monetarias y fiscales.

Algunos analistas bajo una perspectiva clásica, mencionan que la política monetaria principal que anunciaría Banxico, sería el alza de 25 a 75 puntos base en la tasa de interés, la cual actualmente se ubica en 4.25%, de esta manera la subida la ubicaría entre 4.50% y 5.00%. Sin embargo, bajo otras perspectivas de análisis más cualitativas, se considera que no debería haber un aumento en la tasa de interés, debido principalmente al debilitamiento de la divisa mexicana por todo el acontecer internacional, así el subir la tasa de interés generaría un enfriamiento de la economía, es decir disminuiría el consumo por los mayores gastos crediticios, y a su vez, disminuiría el crecimiento económico.

Es importante analizar también el escenario en que Hilary Clinton ganara las elecciones, pues de esta manera, siguiendo las propuestas prudenciales de la candidata demócrata, el peso mexicano se fortalecería, por lo que no sería necesario el aumento de la tasa de interés en México. Así, en caso Banxico suba la tasa este jueves, y sea en noviembre Clinton la nueva presidenta, la medida generaría un efecto muy nocivo en la economía, pues generaría una desaceleración innecesaria. Sin embargo, fuera del análisis de las elecciones norteamericanas; los analistas indican que hay una gran probabilidad de que la FED (Sistema de Reserva Federal de los Estados Unidos), en diciembre aumente el nivel de la tasa referencial, lo cual fortalecería al dólar y generaría un impacto muy plausible sobre las economías emergentes, como la mexicana, la cual tendría que subir –con argumentos sólidos- la tasa de interés nacional.