·         La 4T quita luces, foros y voz a los gobernadores

·         Los bajan del estrado y los ponen con el público

·         El Poder Legislativo determina intervenir en BC

Los gobernadores son conscientes de su nueva realidad.

El pasado se llevó aquellas ceremonias, aquellas convocatorias a todos ellos para tener su presencia en los grandes actos del régimen.

Tiempos idos cuando el hoy emulado en algunos aspectos José López Portillo, se celebraba las reuniones de la república.

Se escogían fechas históricas, como el 5 de febrero, aunque al final se desgastó cuando pasó la abundancia petrolera.

Esa práctica, con menos parafernalia, continuó en el milenio con Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña.

Este utilizaba el enmohecido Palacio Nacional y en los extensos estrados colocaba al gabinete y a los gobernantes de las 32 entidades.

Lo mismo para reuniones de trabajo como las sesiones de Seguridad Pública, Protección Civil o comisiones de otro tipo.

O para mensajes a la nación y actos de efemérides, como los mensajes a la república inventados para sustituir los informes presidenciales cuando los impidió la izquierda hoy mayoritariamente enraizada en Morena.

EL ESTRADO ES PARA EL PRESIDENTE

Los gobernadores hoy no se sienten tomados en cuenta.

Pocas veces han sido llamados y solamente una de ellas, la reunión del CNSP, era obligatoria porque así se establece en su funcionamiento.

Aunque llegaron a recibir el regaño presidencial por un caso distinto: se les acusó de abusar de las declaratorias de emergencia para luego quedarse con los recursos.

Resultado: en el futuro tendrán menos decisión sobre esos fondos.

En otras ocasiones los mandatarios estatales han sido citados y, queja suya, los colocan en segunda o hasta tercera fila.

Poco importa si tienen participación sobresaliente para respaldar las políticas federales, como son la Guardia Nacional, el Tren Maya o Dos Bocas, por citar algunos.

Por eso su presencia ya no es total.

En teoría deben asistir los 32, pero el promedio se ha reducido significativamente y en ocasiones no llega a las dos decenas.

También se da otro fenómeno: los citan secretarios Estado u otros miembros del gabinete ampliado y en promedio viajan dos veces a la semana a la capital.

-Todo esto significa gastos porque a menudo debemos venir acompañados de colaboradores de titulares de área o secretarios técnicos para presentar propuestas y dar respuesta a la federación.

Frente a esto, poco importa otro dato: ya pocos gobiernos estatales tienen avión, no siempre hay vuelos comerciales y eso les representa mucha pérdida de tiempo.

POR FIN UN PODER SE ASOMA A BC

1.- Funcionó la presión de Porfirio Muñoz Ledo.

Surtieron resultado las críticas al golpe dado a la Constitución por los diputados de Baja California a cañonazos de dólares, como denunció el legislador Benjamín Gómez Macías.

El punto de acuerdo propuesto en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión rompe la inacción mantenida ahora por los Poderes federales.

Falta ver si le dan continuidad, pero va en ascenso el movimiento en contra de la ampliación a cinco años de un gobierno electo para dos, el de Jaime Bonilla (Morena).

El tema ya llegó a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y su presidente Luis Raúl González Pérez estudia si actuará.

Una voz más.

Y 2.- el debate priísta resultó como aquí se adelantó.

Hubo acusaciones de todos –de Ivonne Ortega a Alejandro Moreno, de éste a ella y por supuesto de Lorena Piñón- pero faltan las propuestas para saber si ese partido tiene futuro.