Los nuevos rieles del desarrollo: la política ferroviaria del gobierno de Claudia Sheinbaum en el Estado de México
La recuperación de los ferrocarriles en México no es solo una política pública: es una visión de nación. La presidenta Claudia Sheinbaum ha emprendido una tarea histórica al devolverle al país uno de los pilares de su desarrollo económico, social y territorial. En esta nueva etapa, el Estado de México (EMX) ocupa un lugar privilegiado dentro de la estrategia ferroviaria nacional, gracias a proyectos que ya transforman su conectividad y su futuro.
Los trenes que están cambiando al Estado de México
El Tren El Insurgente, que une a Toluca con el Valle de México, se ha convertido en símbolo de eficiencia, modernidad y movilidad sustentable. Esta obra, que hoy avanza hacia su consolidación, demuestra que el transporte público puede ser rápido, seguro y respetuoso con el medio ambiente.
A la par, el gobierno federal impulsa la conexión ferroviaria Buenavista–AIFA, que integra al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles con el corazón de la capital y del norte mexiquense. Asimismo, los proyectos del Tren México–Querétaro y del Tren México–Pachuca consolidan el eje ferroviario central del país, articulando a millones de personas y facilitando el flujo económico de una de las zonas más dinámicas del territorio nacional.
El siguiente paso: una red de trenes para el desarrollo regional
La política ferroviaria de la Cuarta Transformación ha sentado bases sólidas, pero también abre nuevas posibilidades. El Estado de México, por su ubicación estratégica y su densidad poblacional, puede convertirse en el gran nodo ferroviario del centro del país. Para ello, es necesario pensar en la ampliación y conexión de las líneas actuales con nuevas rutas de cercanías.
Propongo, por ello, considerar cuatro proyectos complementarios que reforzarían la integración territorial y económica del estado:
1. Extender el tren Buenavista–Cuautitlán hasta el municipio de Huehuetoca, con lo que se ampliaría la cobertura hacia una zona de creciente desarrollo urbano e industrial.
2. Construir un tren de cercanías hacia Texcoco, que aproveche la infraestructura disponible y conecte con el oriente del estado, beneficiando a miles de trabajadores y estudiantes.
3. Vincular El Insurgente con el Aeropuerto Internacional de Toluca, creando un corredor logístico y turístico que integre al poniente mexiquense con la capital.
4. Desarrollar un tren de cercanías Toluca–Atlacomulco, que fortalezca la cohesión regional del norte del estado y reactive el intercambio económico con Michoacán y Querétaro.
Un Estado de México sobre rieles
El ferrocarril no solo transporta pasajeros: transporta progreso, justicia territorial y esperanza. Las vías del tren son también las vías del desarrollo. La presidenta Claudia Sheinbaum ha recuperado la idea de que el Estado debe planificar el territorio y ofrecer infraestructura que dignifique la vida cotidiana.
Hoy, con una política ferroviaria firme y con visión de futuro, el Estado de México (EMX) puede colocarse a la vanguardia de la movilidad moderna. Sigamos apostando por los trenes: por la historia, por la eficiencia y por el derecho de las y los mexiquenses a moverse con dignidad.










