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¿Cómo comprar un auto?
El primer paso para hacernos de un vehículo nuevo o usado, es valorar nuestras necesidades reales de transporte. Esto no solo se limita a saber qué tanto usamos transporte en promedio y las condiciones de seguridad en las que lo hacemos, también interviene el factor de conservación de nuestra inversión.
Si nuestra decisión es comprar un vehículo, entonces debemos considerar lo siguiente:
Determinar un presupuesto para la compra:
-Ahorros destinados exprofeso para el proyecto o bien de un crédito, el cual deberemos de analizar en cuanto al precio del dinero, esto quiere decir que la tasa de interés de este sea la más baja del mercado y en las mejores condiciones, estas “condiciones” a las que nos referimos son las que adicionales al contrato de préstamo podrían comprometerte a productos del banco emisor como cuentas de cheques, tarjetas de crédito, etc. Cuidado con esto.
Es por demás importante evaluar al contratar las “letras chiquitas”, que es conveniente para nuestra economía, leer, comprender y si no es así, rechazar, antes de formalizar la operación, un recurso para proteger nuestra economía es considerar NO FIRMAR, no importando la desilusión del o la vendedora, nuestra economía es primero.
En cuanto a la tasa promedio en el mercado, esta cuenta con una constante movilidad, fluctuando entre el 11 y 13%, compara entre las que se oferten en el momento de tu decisión e infórmate sobre las condiciones exactas de cada uno.
Aspectos a considerar antes de comprar:
Consumo de combustible
Es común que su cálculo y la cantidad de dinero para su compra sea “mental” sin embargo este método no siempre es, ni correcto ni práctico, ya que no permite realizar una estimación certera del gasto de dinero en ese rubro, lo más recomendable es:
Primero: conocer el factor de consumo del vehículo, esta relación se establece en kilómetros por litro, si este dato es menospreciado al momento de la compra, puede ser que con el tiempo su bolsillo se lo recuerde y hasta entonces usted se dé cuenta que la compra que hizo no fue la adecuada para su economía.
Segundo: El mantenimiento. Recuerde que cuando usted ve un vehículo, lo que tiene a la vista es aproximado. El 80 por ciento de su costo, el otro 20 por ciento, lo cual sea dicho de paso, casi nadie lo considera y por eso “les sale muy caro tener carro”, este otro 20 por ciento aproximadamente se trata del seguro, los impuestos como son refrendo, emplacamiento, verificación o tenencia en caso que su precio lo requiera, entre otros pagos y por supuesto, su mantenimiento.
Este se efectúa en promedio cada diez mil kilómetros o una vez al año lo que suceda primero. Si se pretende mantener el valor del vehículo, es imprescindible que “los servicios”, así se conocen estas etapas de mantenimiento, se realicen solo en las agencias.
Equivocadamente hay quienes piensan que llevar el automóvil a servicio a las agencias es un gasto inútil y que se puede ahorrar en un taller mecánico. ¡Esto es falso!
Por lo anterior, nuevo o usado, énterese por adelantado, antes de comprar del valor de los servicios del vehículo que proyecta adquirir, si se encuentran dentro de su presupuesto, este será un criterio más de elección, si no es así, replante su plan y elija otro vehículo, es lo más conveniente para usted y su economía.
En lo que concierne a la elección del vehículo, una vez que analizamos su utilidad y el presupuesto del que disponemos, tenemos otros aspectos más que considerar.