CHALCO, Edoméx., 10 de diciembre del 2016.- Hace 15 años, la señora Ramírez Aguilar, madre de la familia, del pueblo de la Candelaria Tlapala, enfermó, todos le rezaron a la virgen de Guadalupe, para que la aliviará, a cambio ofrecieron dar alimentos a peregrinos que cruzaban por el Estado de México, rumbo a la Basílica de Guadalupe.

La señora se alivió y la familia cumplió su palabra, desde entonces dan de comer a miles de peregrinos que pasan por Tlapala.

A la familia Ramírez Aguilar se unieron las familias Sánchez Ramírez, Sánchez Flores y Hernández Ramírez y desde el mes de noviembre, se reúnen para conformar el grupo que les dará los alimentos a los peregrinos que llegan de Atlixco, Cholula, San Pedro, San Jerónimo, Quechola, Palmar de Bravo, Tehuacán y la Capital del Estado de Puebla y así convenir el monto económico para brindarles víveres.

La representante de la Familia Ramírez Aguilar, dijo que hace 15 años su madre estaba enferma, y que ningún médico les decía que tenía, por lo que le pidió a la Virgen de Guadalupe, que la curara, de hacerlo cada año les daría de comer a los peregrinos que pasaran por la comunidad de Tlapala.

“Nuestra madre se alivió, y es por eso que cada año, no importando los medios económicos, les damos de desayunar, comer y cenar a miles de peregrinos que, pasan hacia la Basílica Mariana, con ello pensamos que ellos rezarán por nosotros y le pedirán a la Morenita del Tepeyac, que nos mande salud y prosperidad”, señaló.

Destacó que, hace 15 años los peregrinos en ésta comunidad, “ya nos conocen, porque cuando pasan por la carretera, directamente van con nosotros para brindarles café, té, chicharron en chile verde, pan, huevo en caldo rojo, frijoles, agua y medicinas, también las otras familias se encargan de cúrarles las escoriaciones de los pies”

Las familias, Sánchez Ramírez, Sánchez Flores y Hernández Ramírez, coincidieron en señalar que lo que hacen de dar alimentos y líquidos a los peregrinos lo hacen con mucha fe, ya que para las familias el dinero no les importa, lo que más les importa es el bienestar de los caminantes.

“Somos una familia unida, ya que con el paso del tiempo, nos reunimos para darles un poco de cobijo, y dar un poco de lo mucho que nos ha dado en todo el año, la Virgen de Guadalupe, por lo que hacemos es con mucho amor, además nos turnamos para que, cada familia esté al pendiente de los peregrinos que pasan por este lugar, lo que año con año, aumenta el número de caminantes que descansan y se alimentan de nuestras familias y esperamos romper la meta de 35 mil a 50 mil peregrinos que apoyamos”.