METEPEC, Edoméx, 7 de octubre del 2016.- En punto de las 20 horas, como todo buen inglés, subió al escenario principal de la XXVI Festival Internacional de Arte y Cultura Quimera en la Plaza Juárez para dar por inaugurada la edición 2016.

Acompañado sólo por su negro piano, desliza histriónicos dedos sobre las pálidas y negras teclas para dejar a los tres mil asistentes de Plaza Juárez con el clima de una hogareña chimenea en plena fría noche a dos mil 600 metros sobre el nivel del mar.

Conforme pasan los cinematográficos temas compuestos por un Michael Nyman en plena incertidumbre y en la tercera etapa de su vida, el público queda seducido por una música que se acostumbra a escucharse en la tranquilidad del hogar, generalmente a solas, o en un auditorio acorde al piano.

Verlo, pero sobretodo escucharlo a la intemperie, nos indica que esta música bien trabajada para las masas, puede ser parte de un largo proceso de sanación social.

Cuando escuchas el repertorio a piano solo con altavoces de Nyman, dejas de escuchar el ruidoso sonido de la noche de bares y fondas, profundizas, te dejas ir. ¿A dónde? Lejos de todo tipo de violencia.

La mayoría de los temas interpretados esta noche no requieren de la tocada forte que el maestro Nyman suele ejercer en otros conciertos. Fue un selecto listado de armónicas notas para un ajetreado inicio de fin de semana.