Ofrece Caifanes un ritual mundialista y nostálgico ante 60 mil personas
12 de julio de 2026
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16:00
Foto OCESA/Videos Oswaldo Angeles
Oswaldo Ángeles/Quadratín EMX
CIUDAD DE MÉXICO, 12 de julio de 2026. — Caifanes ofreció un ritual diferente, especial y profundamente mágico. La legendaria agrupación liderada por Saúl Hernández transportó a cerca de 60 mil personas a un viaje nostálgico a través de dos horas y media de puros éxitos musicales.
Fue una noche perfecta en la que nadie quería perderse el recital; incluso Tláloc prefirió desahogarse unas horas antes para permitir que el cielo despejado, la luna y las estrellas fueran testigos de las sorpresas que la banda tenía preparadas.
El fenómeno viral llega al escenario
Y fue como cerca de las 21:15 horas, las luces del recinto se apagaron mientras en las pantallas gigantes del reciento aparecieron dos de las frases más virales de los últimos meses en el contexto mundialista: “¿Y si sí?” y “Pongan a Caifanes”.
Ese fue el preludio para que Saúl, Alfonso y Diego —los integrantes originales— saltaran al escenario portando la playera de la Selección Mexicana. El ritual comenzó con ‘Aquí no es así’, el himno que revivió con fuerza en plataformas digitales previo al partido contra Inglaterra, superando los dos millones de reproducciones.
“Bienvenidos los chingones. Puedes quedarte a vivir en cualquier parte del mundo, pero donde naciste, ahí pertenece tu alma: México”, lanzó Saúl Hernández para desatar la primera de muchas ovaciones de la noche.
Un coro monumental ante el desgaste del tiempo
Aunque al inicio del concierto el rostro de Saúl reflejaba cierta preocupación por fallas en el monitoreo de los micrófonos y las dificultades de su garganta para alcanzar las notas altas en temas como ‘Para que no digas que no pienso en ti’, ‘Debajo de tu piel’, ‘Aviéntame’ y ‘Miedo’,el público salió al rescate. Un coro monumental de 60 mil almas arropó al vocalista, disimulando el desgaste vocal que le aqueja desde hace años.
“Sin palabras, gracias por su presencia; seguimos haciendo historia juntos. El aplauso es para ustedes, no para Caifanes. Esta canción queremos dedicarla a las bandas que están haciendo su rock; la única forma de crecer es tocar y la otra es creer en ti mismo. No dejen de tocar, vamos a inventar nuevos espacios”, expresó el músico antes de interpretar ‘Miércoles de ceniza’.
Poder femenino y el silencio sobre Marcovich
Fieles a los ideales críticos que han mantenido durante casi cuatro décadas, Caifanes alzó la voz. Así como celebraron la unión del país, cuestionaron duramente la falta de oportunidades y el olvido en el que se encuentran las mujeres en México. Sin embargo, quienes esperaban algún pronunciamiento o guiño hacia su excompañero Alejandro Marcovich, se quedaron esperando; el tema fue omitido por completo.
“La siguiente canción se escribió para ti, mujer, por muchas razones. Muchas las conocemos, pero otras no tanto: tu lucha contra el feminicidio, por la igualdad y la de las madres que buscan a sus seres queridos. Por ti, mujer, que nos enseñaste que necesitamos más hombres y menos machos”, manifestó Hernández antes de tocar ‘Viaje Astral’, mientras las pantallas proyectaban los rostros de figuras emblemáticas como Elena Poniatowska, Pita Amor, Rosario Castellanos, Leonora Carrington y Alfonsina Storni.
El momento más político de la velada llegó con ‘Antes de que nos olviden’, dedicada abiertamente a los colectivos de búsqueda. “Para los padres y madres buscadores que están haciendo lo que el Estado no hace: mostrar la injusticia, la soledad y el dolor que vivimos en México”, sentenció el vocalista, acompañado de consignas visuales como ‘Desde que no estás, un pedazo de corazón se me rompió’ y ‘Hasta que te encuentre’.
La estafeta generacional y un cierre de fiesta
La gran sorpresa de la noche ocurrió cuando los miembros originales abrieron el espacio para sus herederos, en un acto simbólico de relevo generacional. “Nuestros invitados son algo muy especial porque vienen desde el fondo de nuestro corazón, de nuestra sangre: Zoé Hernández Adams, Marianito López y Julián André; y bueno, un abrazo a Marquito y Valentina, los hijos de Marco”, anunció Saúl. La joven Zoé hizo gala de su talento vocal con una aplaudida versión de ‘No dejes que’.
El cierre de la jornada mantuvo la energía al límite con ‘Ayer me dijo un ave’ y ‘Nos vamos juntos’, seguidas por el ya tradicional homenaje a Juan Gabriel con ‘Te lo pido por favor’. El éxtasis colectivo estalló con ‘La célula que explota’ y culminó en una fiesta bailable al ritmo de ‘La Negra Tomasa’.
Entre aplausos, agradecimientos y con los acordes de ‘Imagine’ de John Lennon sonando de fondo en las bocinas, Caifanes se despidió de un Estadio GNP que volvió a rendirse ante su misticismo.