Las tres acciones de Marcelo Ebrard que protegen la investidura presidencial

José Luis Camacho Acevedo

La verdad me sorprende que después de cada acontecimiento que cimbra a la sociedad mexicana, sea tan de alto impacto como el atentado contra Omar García Harfuch por citar el caso más reciente, de inmediato los analistas se convierten mágicamente en especialistas sobre el tema.

Entre viernes y sábado observé como bastantes de esos expertos de coyuntura que, por el contenido de sus narrativas poco habían demostrado para considerarse como versados en el tema de los cárteles mexicanos, de inmediato se manifestaron como súper informados (muchos ya sabían de las amenazas recientes que dio a conocer el secretario de seguridad pública Alfonso Durazo), y no pocos opinaron sobre lo que se debería haber hecho para evitar el atentado sufrido por el mando capitalino.

Me quedo con la reflexión que expuso mi compañero Rafael Cardona, un periodista por los cuatro costados, que tiene una vasta cultura y es poseedor de un gran talento para describir los sucesos y acontecimientos de interés nacional, cuando dijo que ahora resulta que todos ya sabían de las amenazas y todos tenían una idea de cómo evitarlas, pero que lo dijeron después y no antes de que ocurriera el atentado.

O sea que si el tema es futbol todos los analistas políticos se convierten en los Enrique Burak o Javier Alarcón de los medios. 

Y si el caso es que cornearon a un torero, aparecen narradores que dejan pálido el conocimiento de los recordados Pepe Alameda, Paco Malgesto o Jacobo Zabludovsky sobre el llamado arte de Cúchares, en honor del torero madrileño Francisco Arjona Herrera, conocido en el medio como Curro Cúchares.

Pues ahora le han aparecido al canciller Marcelo Ebrard Casaubón decenas de especialistas en la relación México-Estados Unidos, que lo mismo le hacen recomendaciones que presagian un desastre nacional por la visita que realizará el presidente López Obrador a su homólogo Donald Trump, que le auguran una pesadilla después del encuentro.

Hasta esperar la forma en que se desarrolle dicha visita de estado, y para no aventurar pronósticos que regularmente fallan, veo tres acciones del canciller Marcelo Ebrard que, sin duda, están protegiendo la investidura presidencial antes del encuentro.

1.- Ebrard Casaubón ha cuidado que no se filtre nada de la verdadera agenda que se construye, junto con Graciela Márquez y Alfonso Romo, para el desarrollo de la visita y no alimentar así la presunta colisión.

2.- La imagen presidencial en relación a la visita de Estados Unidos ha quedado a buen resguardo ante los acontecimientos de violencia ocurridos el pasado viernes en las Lomas de Chapultepec. AMLO no compite mediáticamente con eventos de esa naturaleza y los comentarios sobre su viaje serán retomados en su momento.

3.- Ebrard ha administrado, con bastante oficio diplomático y político, el hecho de que el presidente Trump no haya emitido tuits acerca de México, especialmente de la visita que le hará AMLO, en la última semana.

Bien decía el Meme Garza González, ¿si no te invitaron al baile, para qué chingaos te arreglas?

En Tiempo Real

1.- El subsecretario de Educación, Marcos Bucio informó que todos los niños que terminaron su ciclo de primaria y secundaria recibirán un certificado a tiempo que les permita tener la constancia respectiva.  Con esto pueden proseguir, como lo dijo el secretario Esteban Moctezuma sus siguientes niveles educativos con plena validez institucional y sin que haya mermado la calidad en la impartición de la enseñanza durante el proceso de clases línea que han tenido durante la pandemia. 

2.- Juan Carlos Romero Siekman, hijo del coordinador del PAN en la Cámara de Diputados, Juan Carlos Romero Hicks, murió este domingo a los 39 años. 

En sus redes sociales, Romero Hicks confirmó el deceso del mayor de sus diez hijos, Juan Carlos quien era músico y creador artístico. 

Romero Hicks ha recibido múltiples mensajes de apoyo y solidaridad, desde la secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, así como líderes de todos los grupos parlamentarios, a ellos se sumaron gobernadores, diputados, senadores, miembros de las cámaras empresariales y representantes de la sociedad civil. 

Desde este espacio enviamos nuestro más sentido pésame a Romero Hicks por el lamentable fallecimiento de su hijo, solidaridad para él y toda su familia en este momento tan difícil. 

3.- Sophia Huett, comisionada de la Unidad de Análisis y Estrategia de Guanajuato, pidió evitar politizar o partidizar la seguridad pública luego de ser señalada como presunta colaboradora del exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna.

La funcionaria detalló que en 2008 ingresó a la Secretaría de Seguridad Pública federal como directora de área, pero negó haber tenido relación directa con el exsecretario Genaro García Luna, pues había cuatro personas más en la escala de mando entre ambos.

El intento de combinar la política con el servicio público y profesional es uno de los daños más grandes que se le puede hacer al estado mexicano, sobre todo cuando se trata de temas tan sensibles como la seguridad pública y la lucha contra el crimen organizado.