Picotazo Político: ¡Ay Jalisco!
Por “puerco y trompudo" (con la dispensa a este insigne animalito), eso le pasó al homónimo del muralista Diego Rivera, el de Jalisco. No solo merece ir a prisión por ser chalán de “El Mencho” (él lo dijo) y mantener a montones de mañosos del CJNG en la nómina del municipio de Tequila, sino porque al ambicioso munícipe se le ocurrió meterse con una empresa trasnacional, la muy famosa José Cuervo. Pues al tal Diego Rivera se le antojó clavarle el diente con multas y cobros de impuestos leoninos… Si Cuervo debía algunos millones, al señor Rivera le apeteció cobrarles 60 millones (igual la tequilera debía ese dinero por haberse atrasado, vaya usted a saber; no conozco a un millonario que le guste pagar impuestos, ej. Salinas Pliego). La cuestión es que "Dieguito" (otra disculpa, ahora para el 10 argentino) les dijo a los de la tequilera que pagaran la mitad de manera legal y la otra mitad que la pusieran en su cajón. Así, como no queriendo la cosa: 30 millones para la tesorería y 30 para el muchachón.
¡Y qué se ponen vivos los de Cuervo! Es cuando denuncian al presi Rivera… Entonces lo que pudo haber sido una ruta de castigos y sanciones para el corruptazo termina siendo una bomba, en la que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum actúa muy a tiempo y le aplican la terapia del “enjambre” a dicho extorsionador y varios de sus colaboradores.
La maquinaria de Omar García Harfuch no se enfría y provoca un sismo nacional, pues no solo se trata de un presidentito de "x" municipio tequilero y una casita destiladora de agave, sino la muestra del poder del narco en la expansión de sus franquicias municipales —los Oxxos del crimen— y lo complejo que resulta su desmantelamiento. Vamos, lo de menos es que se traten de Morena, PRI, PAN, verdes o naranjas; eso ya no es lo determinante para calificar de partidos políticos mimetizados con el CO, sino que, como parásitos, los narcos se fueron apoderando de varias estructuras municipales, muchas veces con la complacencia de sus autoridades o de plano con inyección del miedo y terror (tendríamos que revisar cuántos candidatos y candidatas a cargos municipales han sido asesinados por los carteles; ya hay algunos estudios).
El caso de Tequila
Y este es el caso de Tequila, pero no es más grave que las decenas de ejemplos en el Estado de México, Michoacán, Guerrero, Veracruz, Tabasco, Sinaloa o Tamaulipas. Puedo afirmar que el único caso de éxito en el país de recuperación y pacificación de una entidad es el estado de Chiapas, que transitó de un territorio fallido a uno de combate y resultados. Pero de su gobernador Eduardo Ramírez y sus muy eficientes Jorge Luis Llaven Abarca en la fiscalía y su jefe de la policía del pueblo, el comandante Oscar Aparicio, habremos de tratar en un próximo Picotazo (con elementos objetivos para que no se enojen los malquerientes).
Yucatán y la confianza
Otra entidad que mantiene niveles de confianza, seguridad y transparencia es Yucatán, ya casi como una tradición de la buena mano de su titular del ejecutivo estatal, Huacho Díaz Mena, una gente de territorio.
Municipios bajo control del narco
Pero regresemos a los que no: las variadas regiones municipales en las que no existe mayor autoridad que la del narquito de la zona y la ceguera de quienes deberían ser las primeras manos para arrancar esos tumores. Gobernadores y gobernadoras que “nadando de a muertito” permiten que sus municipios se erijan en pequeños imperios de impunidad y sangre.
Avances en el Estado de México
Y habremos de hacer notar que en el Estado de México se ha podido avanzar de manera sensible en la recuperación de territorios debido a la intervención del gobierno federal con el plan de rescate de los 11 municipios de oriente, un esquema que he explicado en varias columnas anteriores y que ha ido siendo adoptado y ejecutado por unas cada vez más activas autoridades estatales. También es justo mencionar que la gobernadora Delfina Gómez ha significado de enorme ayuda en los trabajos de coordinación con los equipos de la presidenta Sheinbaum y su principal artífice, Armando Quintero, director del INAFED.
Una batalla de largo plazo
Esta batalla por ir desmantelando municipios y estados de la República, con sus cuerpos policiacos infestados de criminales, secuestrados en oficinas de obras y recursos públicos, llevará mucho más tiempo.
Lo de Tequila, Jalisco, es una muestra de que el gobierno federal no se ha dormido, está en lo suyo y los resultados son ya incuestionables frente a un pasado cada vez más lejano en donde no solo no se les combatió, sino que se les permitió entrar hasta los baños de las casas. Y no solo hablo del sexenio anterior, sino de varios más hacia atrás, con todo y narcos gobernadores que en décadas sembraron cacicazgos políticos, bien lubricados con el dinero de los carteles de las drogas.
Así que hasta hoy, vamos bien mucho mejor que antes, aunque a los del deporte nacional de estar en contra de todo no les guste.










