Picotazo Político: el fenómeno en Chiapas
Conocí y colaboré hace varias décadas con uno de los hombres más cultos de la televisión, de la radio y la prensa escrita, Don Fernando Marcos, los pasillos de Radio Fórmula me regalaron la coincidencia con esta 'biblioteca humana' que sembró lecciones de periodismo y comunicación a varias generaciones, como la mía. Don Fernando me dijo entonces (era yo un joven provinciano que se quería comer al entonces Distrito Federal), que el mayor reto del periodismo consistía en colocar una buena noticia y que esta fuese bien recibida por nuestras audiencias o lectores, inocente entonces, afirmé que creía que eso era sencillo, tal vez confiado en la buena voluntad de nuestros receptores, pero a Don Fernando Marcos no le quedaba ninguna duda; las buenas noticias no tenían cabida en un mundo en donde el morbo y la sentencia como alimentos de la sociedad solo permitan que las malas noticias, en sus diversas presentaciones fuesen las que marcaran (y lo siguen haciendo) la tendencia de consumo informativo y a veces la agenda pública.
Él fue un sabio y yo un iluso y la vida profesional se encargó de tatuarme con sangre esa regla… pero la vena que me motivó hace años aún sigue viva y si bien, deje atrás el candor periodístico, sí confió en que los sucesos noticiosos deben ser tasados con elementos comparativos, un antes o un después o el necesario espejo que confronta regiones o aldeas, personas con personas, resultados con resultados.
Y este es el caso para mi amado estado de Chiapas y sin ánimo de abusar de mi localía como nativo de esas tierras, hago uso de mi derecho (y el izquierdo también) para resaltar la muy buena noticia de que es ya, la entidad, el segundo lugar en materia de paz y tranquilidad y eso, insistiré, es un escalón que debería ser analizado y ejemplificado en el resto del país, pues si un estado y su gobernador arrojan este calibre de resultados es porque, o fue producto de un milagro o porque el señor que trazó la estrategia tiene los pantalones muy bien puestos y sabe para qué es el poder y sus herramientas.
El Instituto Para la Economía y la Paz publicó su más reciente estudio y la numeralia coloca a Yucatán en el primer lugar (que también hay que decirlo, es el estado modelo en transparencia de todo el país), en la segunda posición se encuentra Chiapas y de ahí en cascada las 30 entidades de la República, no lo aburro citándolas a todas, solo rescato que después de Chiapas está Tlaxcala, le siguen Durango, Campeche y Coahuila; a media tabla la Ciudad de México, Estado de México (EMX) y el resto es para las que respiran fuego como Sinaloa o Chihuahua y hasta el último Colima.
¡Y que razón tenía don Fernando Marcos cuando afirmaba que las buenas noticias jamás venden! Pues mientras a Maru Campos le cae una lluvia de meteoros políticos por lo de la operación de la CIA en Chihuahua o Culiacán vive bajo toque de queda, en Chiapas se respira un ambiente que hace dos o tres años era impensable, que mientras en Guerrero los 'Ardillos' dictan la vida o muerte de los civiles, en Chiapas, un gobernador como Eduardo Ramírez recorre todos los caminos y hasta los que aún no existen, para mantener contacto con sus gobernados y evitar el coyotaje político, ese que manosea las voces de la sociedad o que le esconden los sucesos al Jefe del Ejecutivo estatal, solo para que no se entere.
El perfil más adecuado para Eduardo Ramírez es el de un General que jamás duerme y que sabe perfectamente lo que ocurre en todas sus tropas y le ha funcionado.
Y eso de 'cero impunidad' no es un eslogan facilón para campañas electorales, es toda una filosofía de trabajo que es bien aplicada por uno de los fiscales más efectivos de todo el país, el joven y muy experimentado Jorge Luis Llaven, a quien difícilmente se le escapa algún o alguna corrupta autoridad o delincuente, y no es lejano el día en que tengan que construir segundos pisos en las prisiones, pues todos los días anuncian capturas de delincuentes.
¿Por qué resulta indigesto para la mayoría de los arrogantes medios 'nacionales' aceptar que en Chiapas se transformó al estado, llevándolo de los narcobloqueos a uno de cero impunidad? Fácil: porque no hay sensacionalismo que ofertar y peor, sin 'convenios publicitarios' para maquillar realidades.
No, Chiapas es ya motivo de orgullo no solo para los que allá dejamos el ombligo, sino para el país entero.
Su gobernador, un multifacético hombre, ocupa los 360 grados de la geografía chiapaneca empujando todo tipo de programas sociales, educativos, deportivos, empresariales, de seguridad, de medio ambiente y de un oxigenante respeto por nuestros hermanos indígenas y, permítame decirlo, el resucitar de la entidad más hermosa en materia turística de todo México… y en el centro de todo esto, el respeto y protección de todos los niños, de mujeres de todos los estratos.
Está segunda posición como el estado con mayor volumen en paz es y lo sabemos bien, un problema menos para Palacio Nacional, pues de Chiapas se enteran por las buenas cosas que allá se llevan a cabo.
Sí, son buenas noticias y aunque el graderío y la espumosa oposición busque sangre, en el sur de México se construye un monstruo económico y crece una figura política que habrá de expandir su experiencia, todo con la gran base de una sociedad que poco a poco vuelve a sentir lo que es irse a la cama sin el miedo sobre los hombros.
Que así sigan, produciendo buenas noticias, eso sí da gusto, aunque se rompan las reglas de 'las malas noticias y su mercado de consumo' y que las noticias negativas aisladas (que siempre las hay, pues es normal encontrar resistencias) no nos distraigan de lo que realmente importa: devolverle la tranquilidad al pueblo chiapaneco, que lo merece, que era una deuda histórica.










