Picotazo Político: la subestiman
¿De verdad creen los jilgueros de la oposición política y periodística —cada vez más hundidos en Facebook— que a los EUA les alegra llenar sus prisiones con narcos mexicanos? ¿Que los pupilos de la democracia yanqui amanecieron iluminados por la santísima trinidad de la democracia, justicia y combate a los criminales que pueblan el continente americano?
La crudeza de la historia norteamericana nos señala una sola cosa: Washington vela y velará por mantener el control del planeta, y eso tiene que ocurrir para sostener su poderío militar y ser el agiotista número uno de recursos energéticos del vecindario.
Si de verdad alguien piensa que es lo contrario y que Trump solo nació para portar el escudo del Capitán América, así, “de buena onda”, pues qué pena.
Sí, tiene usted razón en citar a Rocha Moya, a Adán, a Américo Villarreal y a todos los que directa o indirectamente han sido mencionados como candidatos para las cortes de Nueva York; lo sabemos, el país se infectó de narco políticos, de todos los colores, y el juicio popular centra la mirada también en la figura del expresidente y sus hijos, una mancha que ya está ahí y será muy difícil de lavar; agréguele usted que, si se sigue asomando, pues peor.
Y esa condición ha sido aprovechada por la Casa Blanca para montar una de las campañas más agresivas en contra nuestra, una que en el fondo posee bases, pero que está impregnada de la más rancia hipocresía norteamericana. ¿Cómo es que un negocio de más de 800 mil millones de dólares se “pierde” en el sistema bancario de los EUA? Pero los gringos han sido los vencedores y ellos tienen la pluma para escribir la historia: los subnormales viven debajo del Río Bravo, los elegidos por Dios son ellos. Fin de la charla.
La única mente que supo darle lectura a esto es y seguirá siendo Claudia Sheinbaum Pardo, pero está tan fanatizado el ambiente que los genes machistas —incluyendo en muchas mujeres— se niegan a reconocer que la Presidenta ha ejecutado un brillante juego de ajedrez, y le explicaré por qué.
Trump irrumpe colocando cartelones de se busca a todo aquel gobierno colaboracionista con China y amenaza con las balas de los aranceles; el gobierno mexicano se vacuna y establece nuevos lazos de negocios con los EUA, toma distancia de la sombra que provee el árbol asiático y presta atención a la agenda empresarial yanqui… de pronto somos la nación que menos impactos arancelarios recibe… la cabeza fría de la doctora Sheinbaum se convierte en ejemplo de exportación para Europa y el resto de América.
Trump muestra la garra para hacerse del control del petróleo de la región; el gobierno mexicano anuncia una nueva era de inversiones con capital privado, 11 megaproyectos para sustraer crudo, invitando a compañías petroleras con un nivel de participación del 60 por ciento… con los beneficios consabidos para los inversionistas de allende el Bravo.
La mandataria Claudia Sheinbaum Pardo anuncia el inicio de los estudios para aplicar fracking y llegar al 2035 con una elevación de hasta el 260% de gas natural y petróleo, una actividad que en el sexenio pasado fue rechazada. Y aunque el anuncio fue dado a conocer como la manera de depender menos de la producción de los EUA —a ellos se lo compramos—, lo cierto es que Pemex por sí sola no puede y necesitará de capital e ingeniería privados, y los socios potenciales se encuentran en el norte… ¿me sigue?
Pues en lo que respecta a energías, México no ha dudado en establecer alianzas con los muy poderosos inversionistas norteamericanos, y eso a ellos les encanta, pues están encontrando a un socio confiable en el gobierno mexicano; sobra recordar la receta aplicada en Venezuela, ¿verdad?
Y en lo que respecta al cáncer del crimen organizado, no debemos perder de vista que esta administración no ha escatimado en boletos de avión para el envío de decenas de narcotraficantes, pero este solo hecho no es suficiente. Así como la caída del “Mencho” y sus potenciales sustitutos —un mérito que es aplaudido en el mundo y cae como medallas al pecho en Harfuch y su jefa—, el plato fuerte son todos aquellos políticos que llegaron y se han sostenido por la fuerza de las complicidades con los cárteles.
Pero estos tumores no son atribuibles a la Presidenta; ella no los germinó y no les debe nada, pero tampoco puede encender el horno para incinerarlos política y judicialmente, pues —repito— son tumores que se alimentan de otros vasos sanguíneos, y una mala operación podría llevar al paro cardiorrespiratorio a todo el cuerpo partidista de Morena.
Y mire que en dicho partido y en este gobierno existen mentes y corazones sabios y leales a su jefa, pero también los hay quienes, melancólicos por el poder e impunidad que respiraron hace unos años, creen ser merecedores de ese legado… que la Presidenta les debe todo, pero están muy equivocados.
Historia básica y principios de economía, de eso se trata. Trump tendrá acceso a los energéticos y, sin que México pierda soberanía —deberíamos comenzar a discutir este concepto muy sobado—, el Gobierno de la República lleva a cabo un silente plan de sanitización política.
Los EUA hacen el papel de purgatorio; aquí caen los que se creían intocables. La 4T arranca ya saneada la fase de su segundo piso, uno con menos rostros vergonzosos y con cuadros renovados, de jugadores y jugadoras con la playera de la mandataria.
La presidenta toma el control de todo y escribe su propia historia. Pero muchas y muchos insisten en subestimarla; afortunadamente, existe el juicio de la historia que pondrá las cosas en su sitio.










