Pone en riesgo vidas y hogares: pirotecnia en Navidad y Año Nuevo
TOLUCA, Edomex., 16 de diciembre de 2025.- Durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, el uso de fuegos artificiales continúa representando uno de los mayores riesgos para la seguridad y la salud en México.
Cada año, la pirotecnia provoca accidentes que van desde quemaduras graves y mutilaciones hasta incendios y altos niveles de contaminación del aire, con afectaciones directas a personas, animales y al medio ambiente.
Mutilaciones y amputaciones permanentes
Frente a estas situaciones, las lesiones físicas son las más frecuentes, sin embargo, las autoridades de salud reportan que las quemaduras, en especial de segundo y tercer grado, afectan principalmente manos, dedos, rostro y extremidades.
En casos más graves, el mal uso de cohetes y otros artefactos puede derivar en mutilaciones y amputaciones permanentes, con mayor incidencia en niños. A ello se suman las lesiones oculares y el daño auditivo, ya que las explosiones pueden alcanzar hasta 150 decibeles, nivel suficiente para provocar pérdida irreversible de la vista o del oído.

Incendios en viviendas, pastizales y vehículos
Además de los daños personales, la pirotecnia es una causa recurrente de incendios en viviendas, pastizales y vehículos. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha alertado que estos artefactos pueden provocar severos daños a las líneas eléctricas, lo que genera apagones, riesgos de electrocución y pérdidas materiales.
En el ámbito de la salud, el humo y las partículas metálicas liberadas contaminan el aire, agravando padecimientos respiratorios como asma y bronquitis, especialmente en menores de edad, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Animales y sus consecuencias
El impacto también alcanza a los animales domésticos y silvestres. El estruendo y las luces intensas generan estrés extremo, miedo y taquicardia en las mascotas, pudiendo causarles pérdida de audición, visión e incluso la muerte.
Ante este panorama, especialistas y autoridades reiteran el llamado a evitar el uso de pirotecnia y optar por celebraciones responsables que prioricen la seguridad, la salud y el bienestar de la comunidad.










