Expectativas hacia el año 2017

TOLUCA, Edoméx., 31 de diciembre del 2016.- A algunas horas por finalizar el año 2016, las expectativas económicas bullen con efervescencia por los últimos acontecimientos en esta materia sucedidos en el país mexicano y la economía mundial; pero, no debemos olvidar que traen siempre nuevas oportunidades.

El ‘Trumpaso’ y el ‘Gasolinazo’…

Llega a sonar muy catastrófico estos términos que se han comenzado a utilizar tras la elección de Donald Trump y la política entorno a la gasolina; pues ambos buscan denotar la vulnerabilidad de la economía mexicana, tras esos ‘mal pasos’. Sin embargo, la economía es un juego de ‘suma cero’, lo que significa que cuando hay una crisis o un ‘momento difícil’ siempre está ‘la otra cara de la moneda’, es decir hay otro agente que se enriquece. Así, el tema está en cómo hacerse ese otro agente.

Tal vez, el ‘Trumpaso’ y el ‘Gasolinazo’ son los temas que más han consternado a los agentes económicos durante el último trimestre del año, pues ambos entrarán en vigor desde inicios del 2017. El primero ya lo hemos analizado, sobre las medidas que tiene el presidente electo en Estados Unidos en referencia al comercio internacional, con su visión proteccionista, que nos hace comprender la necesidad de una transformación en la diversificación que debe existir en las exportaciones y en los clientes de las mismas; es en cierto modo, el estado que necesitaba la economía mexicana para poder ser más independiente económicamente y fortalecerse desde adentro y buscar socios comerciales similares como los demás países latinoamericanos, con los cuales ya se viene conversando tras el APEC celebrado en noviembre en Perú.

El segundo tema, que es el que actualmente está asustando a muchos agentes económicos, se trata de la desregulación del mercado de la gasolina. Es decir, Pemex ya no será el monopolio del gobierno en la venta de gasolina, por lo que podrán ingresar empresas del sector privado y el precio podrá fluctuar por la interacción del mercado. Sin embargo, es muy probable, según los analistas, que al comienzo haya un aumento en el precio entre 14% y 24%, dadas las actuales condiciones del mercado. Así, si bien tendrá efectos importantes en toda la economía, es importante considerar que no es una realidad particular de México, pues la gran mayoría de los países latinoamericanos en vías de desarrollo tienen este sistema de precios en la gasolina desde hace algunas décadas, dado que es muy costoso para el gobierno subsidiar este servicio ya que podría generar una insostenibilidad sistémica.

En sus efectos, sin duda, al comienzo generará un aumento generalizado en los precios, es decir, la inflación, dado que para llevar de la fábrica a la tienda cualquier producto o insumo –en caso de los servicios– generará  un mayor costo de transporte, que heredará el precio final del bien o servicio.

Así, como diría el gran Charles Chaplin: “El tiempo es el mejor autor, siempre encuentra el final perfecto” –o el momento perfecto, en este caso–. Mencionamos  esto porque, es un momento en el que el principal cliente de nuestras exportaciones (Estados Unidos) está a punto de cerrar sus puertas y se necesita fortalecer la producción y consumo internos, fomentar la inversión dentro y para México. Entonces, el hecho de que nuevos inversionistas mexicanos puedan entrar al mercado de la gasolina, es una idea interesante para activar desde este sector la economía.

Además hay que observar los cambios con una visión real, pero también la proyección que éstos tienen, pues como mencionamos, se trata de la libertad del mercado en el precio de la gasolina, es decir que puede aumentar, pero también disminuir. Y si consideramos que estamos en los últimos años del uso de este medio energético; ya que cada vez son más las opciones ‘ecoamigables’ que hay en el mercado; y que no solo serán cada vez más atractivas por sus tecnologías, sino también por sus precios que serán más accesibles y rentables que el uso de la energía por combustión; es, entonces, un cambio interesante y podríamos decir oportuno.

Una visión diferente

De esta manera, necesitamos transformar nuestra visión del contexto económico que tenemos, y así percibir la realidad a través de la reflexión y aplicar la sutilidad de espíritu en cómo nos expresamos, generando así una cultura de paz y no una cultura de caos llena de sentimentalismos que no nos permiten trascendernos.

Finalmente, estudiando y aplicando lo que menciona el eminente sabio francés, Dr. Serge Raynaud de la Ferrière: “Lo importante no es solamente enseñar algo a un niño; es formar su espíritu para la observación y la reflexión, la crítica en la investigación y el amor a la verdad”. Así como se debe dar en la formación de los niños, análogamente los agentes económicos deben también desarrollar este proceso formativo en sus acciones, partiendo de la observación de los cambios que van aconteciendo en la economía mundial, cómo se da el neoliberalismo en México y el proteccionismo en Estados Unidos, los prolegómenos de una unión de estas corrientes económicas en busca de un verdadero desarrollo; reflexionar sobre la realidad que se acontece; y cómo uno puede contrastar su contexto como individuo, familia o comunidad, con respecto al contexto económico nacional o global, analizando qué oportunidades surgen y pueden calzar con las fortalezas y capacidades que uno tiene; para finalmente, tomar una decisión tras el análisis previo y ejecutarla con el amor a la verdad.