Saqueos históricos a México:
Renta petrolera, empresas de gobierno y banca extranjerizada
En casi todos los gobiernos de nuestro país, los dineros públicos han sido objeto de fraude y robo, en mayor o menor medida, y con métodos diferentes, y los mexicanos no hemos sido capaces de resolver ni de conocer bien a esta situación. Si hubiéramos controlado a estos saqueos, México sería un país desarrollado y exitoso.
Ejemplos de saqueos existen por montones en la historia de México. Desde la invasión colonial española, en que nuestros recursos naturales empezaron a ser alarmantemente sustraídos hacia Europa. Y el colmo es que mucho del oro y de la plata que España nos robó, otros países se la robaban a los grandes barcos españoles por medio de la piratería.
También fuimos materia de los debates y mitos teóricos de los economistas mercantilistas de las etapas primera y segunda, que al final de cuentas, no denunciaron ni cuantificaron a tales saqueos.
Destacan grandes robos a México por parte de potencias extranjeras, como los casos durante las reformas borbónicas en España, y los de las invasiones estadounidenses y francesa a nuestro país, pero en el presente artículo queremos destacar a tres procesos internos de saqueo que, para la realidad actual, son determinantes:
1.- El saqueo a la renta petrolera.
2.- El saqueo del patrimonio nacional perpetrado en el proceso de venta de las empresas estatales.
3.- Los diversos saqueos efectuados desde la nacionalización de la banca hasta su entrega al capital financiero internacional.
Seguramente los lectores recuerdan más casos de saqueo a México, pero yo me aplico en el análisis a estas tres sangrías fundamentales que, de haberse evitado, hubieran cambiado el destino de este país, y las y los jóvenes, principalmente, y las nuevas generaciones, tendrían un futuro diferente.
La renta petrolera tuvo momentos muy importantes y alcanzó precios de venta superiores a los 120 dólares por barril, cuando nuestro costo de extracción no superaba a los 10 dólares. La pregunta es ¿Qué se hizo con todo ese dinero?
Sobre todo porque las exportaciones petroleras en México fueron superiores a los 1,500-2,300 millones de barriles de petróleo diarios durante muchos años.
Con estos recursos hubiéramos podido construir a cientos de cadenas y de parques industriales, y habría suficientes empleos calificados y con poder adquisitivo, por lo que nuestros jóvenes no tendrían el oscuro panorama actual.
Durante la prosperidad petrolera que disfrutó el presidente Vicente Fox, se generó, con los excedentes de la renta petrolera, el FONDO DE ESTABILIDAD PARA LAS FINANZAS PÚBLICAS, con un monto de 500 mil millones de pesos, al que se le sumaron seis subejercicios anuales de ese gobierno panista (el presupuesto gubernamental programado que no se gastó), por una suma de más de medio billón de pesos. Y se acabó el sexenio de Fox y nadie supo que pasó con todo ese dinero. A la pregunta expresa y a toro pasado, se habló del inmenso gasto por subsidiar a los combustibles, pero en su momento eso no fue claro y además, tampoco explica el destino de billones de pesos mal contabilizados.
Es importante exigir una investigación del esclarecimiento del destino de esta inmensa riqueza.
El tema de la venta de las empresas paraestatales es otro atraco en despoblado. Los gobiernos que efectuaron la venta de esas empresas fueron los tres primeros de corte neoliberal: De la Madrid; Salinas de Gortari y Zedillo. Varios de los super millonarios de México surgieron de estos procesos de privatización a las empresas nacionales.
Hasta el Fondo Monetario Internacional, que ante magnitud de la crisis de 1982 había autorizado la venta de algunas de estas empresas estatales, para darle liquidez al nuevo gobierno, se sorprendió, e hizo público su desacuerdo por la oscura y tramposa forma del proceder del gobierno mexicano. En realidad, fue un saqueo mayúsculo y dirigido a enriquecer a personajes determinados.
El caso de la transición efectuada de la Banca propiedad del gobierno, hasta que ésta se le entregó, con precios insignificantes, a bancos extranjeros, es otro capítulo oscuro de nuestra historia económica reciente. En realidad, ninguno de los tres temas aquí mencionados ha sido objeto de investigación, por los intereses que representan. Son temas tabú. Sin embargo, por la trascendencia para el desenvolvimiento y el futuro de nuestra nación, deberían ser temas prioritarios para el gobierno actual, sobre todo por las dificultades económicas que se avecinan. Y sería importante que estas investigaciones nos permitan tener una adecuada caracterización de los errores y de los abusos de los gobiernos pasados, para evitar que se repitan en el futuro, y para garantizar que México no vuelva a ser víctima de saqueo alguno.










