TEOLOYUCAN, Edoméx., 14 octubre del 2016.- Con un retraso de una hora y quince minutos del gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas y Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación Pública del Gobierno Federal, fue inaugurado el plantel 54 del Colegio de Bachilleres del Estado de México en el barrio Axalpan en el municipio de Teoloyucan.

Los más de 500 asistentes, en su mayoría alumnos de preparatoria de los municipios colindantes, fueron citados a las 11:00 horas en el plantel ubicado sobre la calle Reforma de dicho poblado, desde muy temprano el cerco policiaco se extendió más de seis calles por parte elementos de la Comisión Estatal de Seguridad Ciudadana.

Los alumnos impacientes tuvieron que entretenerse con el juego visual que los organizadores hicieron a través de la proyección de un corazón en una pantalla gigante que tomaban a las parejas de los mismos alumnos provocando su algarabía.

El primero en llegar fuel el gobernador, Eruviel Ávila Villegas a las 12.25 horas quien escoltado con el ruido ensordecedor de la comparsa “Yo soy Mexiquense”, hacía tiempo en saludar y tomarse la fotografía con cada uno de los alumnos para aguardar la llegada del funcionario federal.

Fue hasta las 12.45 horas que Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación Pública hizo su arribo a dicho plantel y de inmediato, sin preámbulos, comenzaron los discursos, primero el gobernador, consecuentemente el secretario.

Nuño Mayer explicó que en el nuevo modelo educativo es muy importante, para las habilidades socio emocionales, que aparte de tener los conocimientos básicos de la ciencia, estas mismas le proporcionen armas para poder ser felices.

Todo fue improvisado, el retraso en la llegada de ambos funcionarios provocó que se rompiera el programa y provocó un verdadero desorden; después de la intervención de Nuño Mayer y la develación de la placa inaugural, los asistentes se levantaron y muchos de ellos con teléfono en mano intentaban acercarse a ellos, tan es así que la entrega de las becas económicas a tres jóvenes se realizó en medio de un tumulto de vecinos y estudiantes.

Fue tal el desmán que los medios de comunicación que permanecieron en el área asignada, tuvieran que bajar del templete y meterse entre la gente para poder captar las imágenes.

El evento duró alrededor de 20 minutos.