METEPEC, Edoméx, 22 de diciembre del 2016.- Para el médico veterinario Asdrúbal Miranda Bustamante, experto en pequeñas especies, esas encargadas de ser parte de la vida cotidiana del ser humano urbano, lo sucedido en el poblado de San Pablito, del mexiquense municipio de Tultepec, con la explosión del mercado más grande de la pirotecnia en América Latina, es, sin duda, desgracia sin igual, sobre todo por las afectaciones a los seres humanos, pero también porque las mascotas sufrieron de manera irreparable.

Una detonación de estas magnitudes deja muchas secuelas, porque afectan su sistema nervioso, auditivo, muchas veces visual y su comportamiento es muy diferente tras este tipo de incidentes. Recomienda que los amos, dueños de estas especies, o quien se vaya a ser cargo de sus vidas, los someta a tratamientos especiales, pero si por alguna razón no tienen los recursos para ello, porque lo perdieron prácticamente todo, deben pedir apoyo a las autoridades correspondientes.

El entrevistado dijo que toda mascota es reflejo de lo que es su amo. Cuando una persona entrenada llega a una casa, lo primero que observa es a los demás seres vivos que están en ese hogar, para delimitar el comportamiento de los dueños. Como todo un experto señala que toda mascota es responsabilidad del tutor, del dueño, del amo y en una desgracia como la de San Pablito, Tultepec, la gente se debe solidarizar. Si alguna mascota salió afectada, debe ser atendida como debe y con el mismo interés que un adulto afectado.

Miranda Bustamante expresó que ha entrenado perros que no tienen miedo a los cuetes, ni a detonaciones mayores, pero lo del mercado de la pirotecnia es un asunto que se debe atender aparte. Un perro, un gato, un pajarito, cuyo o cualquier mascota afectada debe ser censada para cuando este tipo de catástrofes ocurran, los servicios especializados sepan cómo proceder, porque de otra manera no hay forma de ayudar más allá de lo que se ve.

Desafortunadamente, los mexicanos no tenemos la cultura de la prevención, mucho menos de tener registrada la mascota, menos tenerla con su respectivo carnet salubre en regla, para cuando ocurran este tipo de terribles sucesos alguien pueda salvarse bajo esos criterios, o al menos para saber a quién entregarle la mascota si llega a salvarse, expresó el consultado experto.

Para el veterinario Asdrúbal Miranda Bustamante esta terrible catástrofe debe servir para que la gente tome conciencia de lo que es tener una mascota y asumir sus responsabilidades. Más allá del suceso, expresó que duele ver todos los días perros callejeros muriéndose de hambre y frío en las calles de Metepec, Toluca, San Mateo y Zinacantepec. “Eso duele, porque los están matando de hambre frente a nuestros ojos. Es muy cruel porque no puedo ayudar a tantos en mi clínica. La gente y las autoridades no hacen nada por resolverlo. Duele tanto como lo de Tultepec”, concluyó.

 

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