Transforma IA panorama artístico y retos para la educación
TOLUCA, Edomex, 21 de junio de 2026.- La creciente incorporación de la Inteligencia Artificial (IA) en el ámbito artístico abrió nuevas posibilidades creativas, pero también cuestionamientos sobre la autoría, la ética, los derechos de autor y el futuro de la enseñanza de las artes.
Por ello se debe reflexionar sobre el impacto de estas tecnologías en la producción cultural contemporánea, de acuerdo con el profesor de la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Diego Jesús Ortega García, especialista del tema.
Herramientas que facilitan cosas
El académico explicó que la inteligencia artificial es resultado de décadas de desarrollo tecnológico y computacional. Aunque su origen se encuentra en planteamientos propios de la ciencia ficción, actualmente se ha consolidado como una herramienta capaz de facilitar diversos procesos.
En este contexto, destacó que la relación entre arte e inteligencia artificial no surgió de manera repentina, sino que forma parte de una trayectoria más amplia vinculada al arte digital, disciplina que comenzó a desarrollarse desde la década de 1960.
El arte digital tiene muchas categorías y una de ellas es la inteligencia artificial. “Desde hace unos veinte o treinta años, algunos artistas comenzaron no solo a trabajar con arte digital, sino también a plantearse esta idea de hasta qué punto la máquina era una herramienta o una especie de colaborador dentro de los procesos creativos”, comentó.

Ayuda a la transformación
Ortega García señaló que todas las disciplinas artísticas están siendo transformadas por estas tecnologías, desde la música y la literatura hasta la escultura y la producción audiovisual.
Algunas inteligencias artificiales violan los derechos de autor al usar imágenes, palabras o información sin permiso, de manera desregulada o poco ética. Ahí es donde más se cuestiona la autoría. Sin embargo, existen otras herramientas que uno puede alimentar a partir de su propio banco de sonidos, imágenes o textos. “En ese caso no hay ninguna cuestión de derechos de autor porque se trabaja con material propio”, explicó.
Modificó el proceso educativo
En el ámbito educativo, añadió, la IA también ha modificado los procesos de enseñanza y aprendizaje. Actualmente, las y los docentes enfrentan el desafío de replantear sus estrategias de evaluación, así como la manera en que diseñan actividades académicas. Sin embargo, pensó que este fenómeno no debe percibirse solo como una amenaza, sino también como una oportunidad para detectar los aspectos que deben mejorarse y para actualizar los modelos educativos.
Finalmente, el profesor universitario planteó que el desarrollo de la inteligencia artificial dará paso a espacios específicos para la exhibición y valoración de obras generadas mediante estas herramientas, diferenciándose de aquellas creadas a través de procesos tradicionales.
“Hoy todavía estamos colocando procesos tradicionales y tecnológicos en la misma bolsa y evaluándose bajo los mismos parámetros. Lo que está ocurriendo es una conversación muy parecida a la que surgió hace 100 años con Marcel Duchamp; nuevamente nos estamos preguntando qué es el arte, qué es la creación, qué es la autoría”, concluyó.










