Revive UAEMex identidad cultural con Paseo de los Diablos de Yauhtli
TOLUCA, Edomex., 6 de octubre de 2025.- Paseo de los Diablos de Yauhtli reafirma el compromiso de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex) con la preservación de las tradiciones que dan vida al patrimonio cultural del sur mexiquense. En su tercera edición, celebrada en el municipio de Tenancingo, la comunidad universitaria convirtió las calles en un escenario lleno de color, música y simbolismo, donde el bien y el mal se enfrentaron una vez más al ritmo de la danza y la fe popular.
Fortalece UAEMex el valor de sus raíces
La directora del Centro de Actividades Culturales, Eufrasia Gómez Pérez, en representación de la rectora Martha Patricia Zarza Delgado, destacó que el evento no solo es una muestra artística, sino un puente entre generaciones. "El Paseo de los Diablos de Yauhtli nos permite reconocernos en nuestras raíces, mantener viva la memoria colectiva y reafirmar el orgullo por nuestra identidad”, señaló.
Durante el recorrido, decenas de estudiantes del Plantel “Dr. Pablo González Casanova” de la Escuela Preparatoria participaron con entusiasmo en esta representación simbólica, que conjuga la religiosidad, el arte popular y la historia local.
Recrean la lucha entre el bien y el mal
El Paseo de los Diablos de Yauhtli rememora la creencia ancestral de que, días antes del 29 de septiembre —fecha en que se celebra a San Miguel Arcángel—, el diablo anda suelto, simbolizando la presencia del mal en la tierra.
En esta representación, los estudiantes caracterizados como diablos danzan al ritmo de la pieza San Miguel, interpretada por la Banda Universitaria de Marcha, mientras escenifican el enfrentamiento entre el diablo y el arcángel. Las yauhtlis, mujeres que portan cruces de pericón y canastas de flores, intervienen para contener la oscuridad con símbolos de protección y fertilidad.
Las máscaras, elaboradas artesanalmente con alambre galvanizado, papel de estraza y pasta de cemento, junto con los rebozos típicos de Tenancingo, reflejan la riqueza simbólica de la región. Los diablos los utilizan como fajilla, mientras que las yauhtlis los portan cruzados al cuerpo, reforzando el vínculo entre la identidad local y la tradición textil que distingue a este municipio.
Integran nuevos elementos simbólicos
Este año, la puesta en escena incluyó la imagen de San Miguel Arcángel, ataviado con un rebozo rojo y un estandarte de pericón, quien enfrenta al diablo mayor en una coreografía que culmina con la victoria del bien. La introducción de esta figura representa la evolución del Paseo de los Diablos de Yauhtli, que se renueva sin perder su esencia, manteniendo viva la relación entre lo sagrado y lo terrenal.
Durante la danza, las yauhtlis sostienen sus cruces como escudo ante los diablos, mientras los músicos marcan el ritmo del enfrentamiento. Al finalizar, ambos bandos se reconcilian, simbolizando la unión de la comunidad en torno a su herencia espiritual y cultural.
Enaltece UAEMex el orgullo tenancinguense
Al evento asistieron la representante de la Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México, Roseli Bobadilla Zamora; la directora regional María del Carmen Domínguez; y la encargada del despacho del Plantel, Janette Jaimes García, además de docentes, estudiantes y familias enteras que se sumaron al festejo.
Los asistentes coincidieron en que el Paseo de los Diablos de Yauhtli es mucho más que una celebración: es una oportunidad para fortalecer el sentido de pertenencia y difundir la riqueza cultural del Estado de México ante las nuevas generaciones.
Preserva UAEMex el legado cultural del sur mexiquense
Con actividades como el Paseo de los Diablos de Yauhtli, la UAEMex reafirma su papel como guardiana de las tradiciones que definen al pueblo mexiquense. Estas manifestaciones culturales no solo rescatan la memoria colectiva, sino que fomentan el respeto por la diversidad y la creatividad popular.
El evento consolida a la Universidad como un espacio de encuentro entre pasado y presente, donde la educación, la cultura y la identidad se unen para construir un futuro en el que las tradiciones sigan siendo motivo de orgullo y celebración.






