Urge conciliar para la paz
A mi Generación de la ENEP Aragón
La movilización del pasado sábado 15 de noviembre está dando de qué hablar y seguirá generando debate.
De entrada, el hecho mismo es un punto a favor de los opositores; el oficialismo, con sus narrativas de siempre, cree que puede encontrar "una ventana de oportunidad" para ganar adeptos, no lo logra.
Pero mientras repita y repita lo mismo, lo único que va a generar es más encono y va a atomizar y a potencializar a los opositores.
Estos últimos, hacía muchos años que no salían a las calles, más allá de que si son jóvenes o adultos o adultos mayores, todos son mexicanos en edad de protestar y votar.
En el Gobierno y aliados, en verdad creen que todavía están en las épocas del licenciado Andrés Manuel López Obrador, quien durante su gobierno tenía la calidad moral para enfrentar todo tipo de acusaciones. A él todo se le resbalaba.
El morenismo se ha desgastado, debe reconocer (no es la generalidad), pero ha habido malos gobiernos, malos militantes y malos diputados y diputadas, no han hecho el trabajo. Ahí están los resultados, nadie tiene por qué admirarse.
El ejercicio del gobierno desgasta, y más ahora en una época como la de hoy, con los medios de comunicación en todas partes, casi todo el mundo tiene un teléfono en la mano con cámara fotográfica para documentar los malos gobiernos y las malas acciones.
Pero a pesar de lo anterior, la oposición no logra hilvanar un discurso consistente, ni documentar los errores ni excesos de Morena.
Es más, el ruido interno y el llamado "fuego amigo" es lo que tiene en debate a los guindas. Muchos malintencionados o dolidos porque perdieron privilegios.
En el plano macro, siguen con el discurso de los años 70, de ese mundo de la Guerra Fría entre izquierda y derecha, en el que los países económicamente más fuertes buscaban desestabilizar a las economías emergentes que miraban hacia la izquierda. Cosa que sucedió.
Sin embargo, se ha abaratado este discurso, y el utilizarlo a cada momento pierde credibilidad y fuerza, ya se oye hueco.
El hablar de “complots de fuerzas externas” y otro tipo de creencias, en vez de la autocrítica, no está conduciendo a ningún lado a Morena.
La palabra autocrítica duele mucho al interior del partido gobernante, no están muy acostumbrados a ella; ni los que vienen de un sector de izquierda dogmática, ni los que vienen del priismo autoritario, ni los panistas de pasado reciente.
A todos ellos les cuesta trabajo reconocer errores, ya que así se lograrían mejores gobiernos. Es más fácil descalificar todo que tratar de conciliar.
Se ha documentado que la marcha fue nutrida, pero “urge decir que no hubo gente”.
Se bloqueó el acceso al Zócalo de la Ciudad de México, “pero urge decir que no entró gente”. El bloque negro hace de las suyas siempre, pero nunca es detenido, “pero urge decir que se busca desestabilizar”.
Es complicado, en un momento como el de hoy, buscar el equilibrio, pero es posible.
En la narrativa oficial se dice que hubo 17.5 millones de interacciones en redes sociales previos a esta manifestación contra la inseguridad.
De los cuales se dice que el 46 % fueron bots y el 54 % son humanos. En números más o números menos, 9,000,000 de humanos y 8 millones de bots.
¿A quién le hacemos caso?
Lo cierto es que hay 8 millones de personas interactuando en redes sociales, criticando este gobierno.
Hay que escucharlos, que, si están revueltos entre jóvenes, clase media, conservadores y derecha, eso no es lo verdaderamente importante. Ahí están y gritan y se manifiestan.
La Cuarta Transformación lleva apenas siete años y ya demanda de un Jesús Reyes Heroles, de un ideólogo estadista que ayude a la reconciliación nacional.
No necesitamos “echeverrías”, hace falta más gente conciliadora.
Urge conciliar al país, es el camino a la paz y garantizaría más años de Transformación.
De Ribete
Están por culminar su primer año de gestión los presidentes municipales en el Edomex.
Muy pocos podrán entregar obras de infraestructura, mucho menos de gran impacto para la ciudadanía; otros, escudados en los proyectos prioritarios del Gobierno Federal, sacarán a flote su informe, como si fuese obra suya.
Otros apenas recibieron las máquinas para el asfaltado y trabajan a marchas forzadas. Pero ya hay video.
Por cierto, enhorabuena a Martí Batres del ISSSTE, que junto a la gente de Tecámac hizo la tarea y ya tienen dos nuevas clínicas al servicio de la burocracia nacional. Hay que recordar que decenas de miles compraron sus casas en Tecámac. Pues ya tienen a dónde atenderse.
Finalmente, les diré que ahora fui por unas viboritas de goma a la “tienda de los tecolotes”, para seguir presenciando ciertos actos de alquimia económicos, realizados por los que nunca aprendieron.
Mientras, a caminar por la plaza pública y espacio público, para escuchar a la ciudadanía que es la que sabe.






