TOLUCA, Edomex, 26 de mayo de 2020.- A través de su sitio web oficial la farmacéutica AstraZeneca anunció que en septiembre próximo arrancaría la circulación de la vacuna para el Covid 19, la cual a decir de la compañía, se estaría suministrando de forma amplia y equitativa en todo el mundo.

La farmacéutica trabaja junto con la universidad de Oxford en la vacuna, por lo que sería en el Reino Unido donde comenzaría a suministrarse para el otoño, aplicándose 100 millones de dosis, sin embargo, están por concluir acuerdos con varios gobiernos y cadenas de suministro para expandir y garantizar su accesibilidad a nivel mundial.

De inicio, AstraZeneca suministraría 400 millones vacunas y aseguró tiene la capacidad, al momento, para la fabricación de mil millones de dosis.

La vacuna conocida con la licencia AZD1222, se originó con un virus del resfriado común extraído del chimpancé y contiene material genético de la proteína del SARS-CoV-2, que tras la vacunación de dosis única prepara al sistema inmunológico para atacar al Covid 19, de infectarse el cuerpo.

La compañía señaló que los ensayos clínicos para probar la seguridad y eficacia en su primera fase, comenzaron el mes pasado en más de mil voluntarios sanos en el sur de Inglaterra, cuyos resultados se esperan en breve para ampliar las principales las pruebas en varios países.

La farmacéutica aceptó que la vacuna puede no funcionar, pero se comprometió a avanzar en el programa clínico con rapidez para llegar a la fabricación.

“Esta pandemia es una tragedia global y un desafío para toda la humanidad. Necesitamos derrotar al virus juntos o continuará causando un gran sufrimiento personal y dejará cicatrices económicas y sociales duraderas en todos los países del mundo… Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que esta vacuna esté disponible de forma rápida y amplia”, señaló Pascal Socoriot, director ejecutivo en el comunicado.

AstraZneca, también desarrolla tratamientos contra el Covid 19, e incluyó a México en las pruebas de dos tratamientos, los cuales buscan evitar que las personas infectadas en estado crítico requieran ser intubadas, así como evitar el colapso y enfermedad crónica del corazón y riñones en los pacientes contagiados.