CHALCO, Edomex., 27 de noviembre de 2013.- En 2010, el Gobierno Del Estado de México implementó una serie de actividades por el 200 aniversario de la Independencia de México, entre estas que en cada una de las plazas públicas de los municipios se sembrara un arbolito nombrado «Árbol del Bicentenario».

Ese año, con bombo, platillo y ceremonia cívica fue plantado un ejemplar de encino cuya semilla fue obtenida del árbol bendito localizado en Aculco, lugar en donde -según la historia- ofició misa el cura Miguel Hidalgo y Costilla.

Del famoso arbolito sólo queda el tronco con hojas secas, ya que no tuvo cuidados y jamás creció. A decir de la gente, el árbol no pegó por el descuido de las autoridades, a las que al parecer les encanta hacer acciones pero no darles seguimiento.

El que no hubiera pegado el árbol es lo de menos, opinan ciudadanos, sino el significado que se le dio y que las autoridades no hayan hecho absolutamente nada por el rescate del sitio en que se plantó, que incluso cuenta con una placa alusiva.

Y si el encino no se arraigó, se hubiera plantado otro árbol de especie diferente para evitar la vergüenza de que todos vean el tronco en el abandono.