COACALCO, Edomex, 28 de diciembre.- David, el Zacatecano, es un protector de animales que se mueve entre los municipios de Coacalco y Ecatepec, para rescatar y buscar hogares para perros y gatos abandonados en las calles; no tiene ningún apoyo económico,  pero aun así, ha ayudado a muchos animales a tener un sitio seguro para que reciban cariño, alimento y un techo.
Recientemente se indignó al encontrar a un perro amarrado a una puerta las afueras de una casa en ciudad Azteca, municipio de Ecatepec, donde sufría las inclemencias del clima.
Pero también acudió a prestar auxilio a otra perrita que fue atropellada o recoge de la calle a animales heridos o con enfermedades como la sarna. A todos les busca un hogar.
Al Zacatecano también le enfada que se venda perros en las plazas comerciales, porque a los pocos meses son abandonados o que los animales sean maltratados.
Para él y otros defensores de animales sería gratificante que se sancioné a las personas que maltratan a sus mascotas.
En la Cámara de diputados de San Lázaro, los diputados Ricardo Monreal Ávila y Ricardo Mejía Berdeja, del Partido Movimiento Ciudadano, promueven una iniciativa que plantea reformar el artículo 420 Bis del Código Penal Federal, a fin de que se sancione con uno a cinco años de prisión a quien realice actos de maltrato y crueldad hacia los animales.
La propuesta busca castigar cualquier lesión que afecte de manera permanente las funciones físicas de un animal o que pongan en riesgo su vida hasta provocarles la muerte.
En caso de que se utilicen métodos que ocasionen un grave sufrimiento al animal, previo a su muerte, las penas aumentarán en una mitad. También tendrá la misma pena quien grabe, fotografíe y difunda material que exhiba y lucre con cualquier tipo de tratos crueles e inhumanos a los animales.
Los legisladores puntualizaron que es necesario tipificar como delito estas prácticas, ya que sólo así se disminuirá el número de animales que son tratados cruelmente.
Subrayaron que es de vital importancia crear en la sociedad la conciencia que los espectáculos circenses no son divertidos para los animales; al contrario, deben ser considerados como una forma de maltrato, pues padecen encierro, soledad, hambre y falta de atención veterinaria, llegando a los golpes cuando no quieren actuar.
Reiteraron que los animales utilizados en los circos son alejados desde pequeños de sus hábitats o comprados a traficantes, luego son sometidos a crueles sesiones de entrenamiento en donde se incluyen herramientas de castigo como los bull hoocks, que son varas que terminan en un gancho, el cual se utiliza para llamar la atención de los elefantes, golpeándolos en las caras y detrás de las rodillas.
Agregaron que otro tipo de maltrato son las peleas de perros, las cuales se llevan a cabo en lugares clandestinos, para el disfrute de los espectadores y con un propósito: el juego con apuestas. Es una actividad sangrienta, pues los perros se muerden y desgarran literalmente el pelaje, mientras los asistentes apuestan por alguno de ellos, precisaron.
“Los perros acaban heridos y en ocasiones pueden llegar a perder la vida, razón por la cual estas peleas son ilegales en muchos países”, añadieron.
Señalaron que los animales son capaces de percibir el temor y el sufrimiento al tener vida, por lo que no deben ser considerados como cosas; por el contrario, se debe procurar su protección y erradicar las conductas de maltrato y crueldad hacia cualquier especie.
Manifestaron que la premisa de su iniciativa es elevar la civilidad y respeto por la diversidad de la fauna existente en el país, ya sea de aquellos animales domésticos y los considerados exóticos, los cuales son secuestrados de su entorno natural, para formar parte de coleccionistas que no cuentan con el medio ni los cuidados necesarios para su óptimo desenvolvimiento.
​En este sentido, afirmaron que es urgente la protección y trato digno a los animales. “No se debe permitir maltratos, torturas, mutilaciones y actos de crueldad bajo ningún motivo o pretexto”, expresaron.