TOLUCA, Edomex., 24 de noviembre de 2013.- Al ser la violencia un problema generalizado, pues ninguna ciudad escapa de ella, el hecho de promover y fomentar la paz es una responsabilidad de todos, no sólo de unos cuantos y ello debe empezar de los hogares, afirmó el obispo de Toluca, Francisco Javier Chavolla Ramos.
Entrevistado al término del «Magno Rosario Viviente», en la Plaza de Los Mártires, monseñor descartó que la violencia se viva únicamente en las cárceles, en el narcotráfico y crimen organizado, sino también sucede en las moradas.
En ese sentido, hizo un llamado a la unión del pueblo «para vivir y orar por la paz, a construir la paz», capaz de propiciar una nueva estructura social.
Chavolla Ramos indicó que la ola de violencia que aqueja al país, va más allá de un sexenio a la fecha, puesto que se trata de un conflicto añejo de varios cientos de años, cuya solución no es exclusiva del gobierno o de las fuerzas federales, sino de todos los sectores de la población.
Es importante, insistió, que sea en las familias donde se edifique la paz y la concordia; la fraternidad, y la hermandad, ello pues es posible si se desarrollan en su interior valores universales como: la justicia, equidad y la concordia, debido a que ayudarán a restablecer el tejido social, lastimado por esos acontecimientos,
Ante ese panorama, afirmó que nadie y ninguna ciudad están exentos de padecer violencia, sin embargo, ésta se puede erradicar desde nuestros corazones en una lucha contra la maldad.
A lo anterior sumó la fe como un elemento indispensable con el que cuenta la Iglesia Católica para sembrar la semilla de la paz y la concordia entre los creyentes.
Por otra parte, descartó que hasta el momento presbíteros de la diócesis de Toluca hayan recibido amenazas por parte de integrantes del crimen organizado, como ha sucedido en algunas localidades de Michoacán, denunciadas por jerarcas católicos de esa región del país.