ZONA ORIENTE, Edomex., 23 de diciembre de 2013.- Durante muchos años dos líderes de transportistas han tenido en sus manos las concesiones de los ramales que manejan sin permitir que otros empresarios puedan entrar en sus dominios para ofrecer a los pasajeros un servicio más digno del que reciben hasta la fecha.
Rubén Galicia con sede en Chalco es líder de la ruta 36 que tiene ramales en las 36 colonias de Valle de Chalco, Ozumba, Tepetlixpa, Juchitepec, Ixtapaluca y metro aeropuerto.
En valle de Chalco circulan las unidades de la 36 que están en deprimentes condiciones, pues hay combis muy viejas que llevan pasajeros que viajan en las peores condiciones debido a que los vehículos están con asientos rotos, los pisos de lámina con agujeros, con puertas que no cierran y en muy malas condiciones mecánicas.
De Chalco al metro aeropuerto las combis están en mejores condiciones pero los choferes son auténticos cafres, sobre todo con los servicios directos que los vehículos son conducidos que casi vuelan, lo que propicia mayores riesgos de sufrir accidentes y muchos que han ocurrido con fatales consecuencias.
De Chalco a Amecameca, Ozumba y Tepetlixpa el servicio de la ruta 36 es una calamidad por el pésimo servicio que se da en el trayecto que es muy largó además de caro.
Para los ramales de la ruta 41 cuyo líder es Rubén Galicia, su paradero principal es el de Ozumba y sus recorridos son hacia Atlautla y Ecatzingo así como a las respectivas delegaciones de estos dos municipios.
Las unidades de la ruta 41 de igual forma que de la 36 están en muy malas condiciones sobre todo las que corren a Ecatzingo que son microbuses que por lo general llevan sobrecupo de pasaje y cargamento los días de tianguis en Ozumba que son martes y viernes.
Por sus relaciones políticas de los líderes en cuestión, las autoridades de transporte terrestre de la entidad les han permitido ser los únicos concesionarios no otorgando la entrada a nuevos empresarios que pudieran ofrece un transporte más digno a la gente.
Fuera de las rutas de combis para el caso de Valle de Chalco existen las líneas de camiones que dan servicio al metro Zaragoza y los chimecos a Pantitlán, pero abordar estos camiones es tanto como ponerse en las garras de los asaltantes y lo mismo ocurre en Ixtapaluca con la línea de autobuses San Francisco.
Hay quienes opinan que las peripecias de los usuarios del transporte público de pasajeros podrían verse disminuidas con la entrada del metrobús a Chalco, sólo que eso es todavía un proyecto a largo plazo, no obstante que ya se trabaja en las obras del metrobús que se dice estaría funcionando en dos o tres años más.