NAUCALPAN, Edomex., 12 de diciembre de 2013.- Félix no puede moverse. El pasado 4 de octubre el autobús en que viajaba volcó y cayó a un barranco en San Francisco Chimalpa, en este municipio. Desde entonces es prisionero de su cuerpo.

Félix Hernández Pérez, de 26 años de edad, sufrió severas lesiones al desbarrancarse el autobús de la línea México-Tacuba-Huixquilucan y Anexas. El joven abordó la unidad en San Francisco Chimalpa, donde vive, y minutos después ocurrió el accidente.

La Cruz Roja de Polanco y el Hospital de Traumatología del IMSS de Lomas Verdes rechazaron continuar la atención hospitalaria de Félix, que fue trasladado a su humilde vivienda, en la colonia Salinas, en San Francisco Chimalpa, Naucalpan.

Familiares de Félix esperan su recuperación y con sus escasos recursos tratan de sacarlo adelante. El joven no se mueve, no abre los ojos, no habla y no come por sí mismo. Debía ser alimentado por sonda gástrica, según recomendaron médicos, pero no explicaron cómo. Su madre le da de comer en la boca.

El conductor del autobús que volcó continúa prófugo, a pesar de que 19 personas murieron y 21 resultaron lesionadas. Directivos de la línea transportista ofrecen apoyos mínimos y se deslindan de las repercusiones que enfrentan los sobrevivientes. La Procuraduría de Justicia de la entidad calla.

Félix laboraba como jardinero en el panteón Francés, en el Distrito Federal, y de sus ingresos dependía su humilde familia.

Ahora sus padres son quienes lo apoyan de manera incondicional, pero sus recursos son escasos, tanto físicos como económicos.

María Francisca Pérez López ayuda a su hijo Félix y como puede lo carga. El joven intenta hablar, sin lograrlo. Pero las lágrimas que escurren por sus ojos lo comunican con su familia y con el exterior.

La familia requiere ayuda para Félix. San Francisco Chimalpa es una comunidad rural de Naucalpan y varios de sus pobladores fueron víctimas de la volcadura del autobús.