NEZAHUALCÓYOTL, Edomex., 6 de diciembre de 2013.- Con vigilancia especial y acceso controlado, en el predio Las Casitas todos los días ingresan camiones cargados de cascajo, sin que hasta el momento haya autoridad que los pueda frenar, ya que hay gente armada que resguarda el lugar.

Un caso ocurrió el pasado 9 de octubre cuando Francisco Mora Nieto, subdirector de Servicios Públicos del Ayuntamiento de Nezahualcóyotl, fue baleado en una pierna cuando se encontraba en el tiradero municipal Neza III.

El alcalde Juan Zepeda Hernández señaló que el funcionario se encontraba trabajando en el lugar para evitar el depósito clandestino de basura y cascajo en la zona colindante con el predio irregular conocido como Las Casitas.

Fue hacia las 19 horas del miércoles 9 de septiembre cuando en el Ayuntamiento recibieron una llamada en la que Mora Nieto les decía: “Me están tirando de balazos”, por lo que agentes de la Policía Municipal acudieron al tiradero Neza III a rescatarlo.

Al llegar al lugar, los uniformados encontraron al servidor público con una herida en la pierna, por lo que fue trasladado a un hospital para su atención médica.

En ese entonces el alcalde Juan Zepeda Hernández dijo que en el predio se deposita basura y cascajo irregularmente. “Nuestro subdirector quería poner orden, porque con el peso del cascajo y el acumulamiento de tierra puede haber un problema mayor”, expresó.

Por su parte el líder de los pepenadores, Armando Ayala Sena, señaló que para ellos mismos la situación se ha puesto difícil con la gente de Las Casitas, quienes están armados y cuando ven que algún pepenador se acerca le disparan.

Señaló que en septiembre ya se había abierto una grieta en la zona, causada por el mismo peso del cascajo, en donde la basura ha alcanzado más de 17 metros de altura.

«Ellos ocultaron este hecho porque ni siquiera dejaron entrar a Protección Civil municipal, pese a que en el momento de la descarga se abrió la grieta como de 15 metros y dos camiones cayeron en ella», dijo el dirigente.

Agregó que antes de que balearan al subdirector de Servicios Públicos, ya le habían disparado en otras ocasiones, siendo los pepenadores quienes lo rescataron ileso.

«En realidad no sabemos quién proteja a la gente de Las Casitas, porque ahí sólo ha entrado el Ejército y la Policía Federal para agarrar a narcotraficantes y secuestradores, pero ahí siguen con sus agresiones en un predio irregular», expresó Armando Ayala.

El predio de Las Casitas se encuentra en disputa legal entre comuneros de Chimalhuacán y Manuel Solís Berber, quien estuvo en la cárcel y fue liberado para seguir con la posición del predio en donde hay casi dos mil familias asentadas.