TOLUCA, Edoméx., 31 de octubre del 2016.- Gran susto se llevó un grupo de estudiantes de preparatoria al estar jugando en la cancha de futbol de la escuela particular con razón social “Instituto Galeana S.C”, al momento que la conductora de un carro particular rompió la malla metálica terminando con su unidad en dicho campo tras chocar contra otro automóvil sobre la avenida Comonford esquina con Pino Suarez en la colonia Tlapaltitlan, en esta capital mexiquense.

Alrededor de las 14:10 horas, paramédicos de los Servicios de Urgencias del Estado de México (SUEM) recibieron el llamado de auxilio en el cual se les informó que sobre dichas avenidas se había suscitado un choque entre dos carros Chevrolet Chevy uno de color gris y otro color dorado con placas de circulación 121-WEM del Distrito Federal y LSK-78-46 del Estado de México.

Al arribar al lugar, lo socorristas atendieron a una menor de aproximadamente 7 años de edad la cual no ameritó su traslado a un centro hospitalario y quien viajaba en el Chevy color dorado.

Asimismo, al sitio se presentaron elementos de la Comisión Estatal de Seguridad Ciudadana (CES) quienes abanderaron la zona, y al momento de querer ingresar a dicha institución para recabar datos del automóvil color gris se les fue negado el acceso por personal de dicha institución.

De acuerdo con lo informado por los uniformados, al parecer la conductora del carro gris no respeto la luz roja del semáforo al ir circulando sobre la avenida Comonford la cual quiso dar vuelta en dicha intercepción por lo que fue impactada por el otro automóvil, mencionaron.

Cabe mencionar que dicho plantel educativo se encuentra en la avenida Comonford con dirección a Paseo Tollocan donde algunos estudiantes mencionaron que no es la primera vez que ocurre un accidente cerca de la escuela y que nunca un automóvil había roto la malla metálica que cubre el campo, por lo que hacen un llamado a los directivos de dicho plantel para que se construya una barda en el espacio recreativo y evitar alguna tragedia mayor.

Una hora después al sitio llegaron los representantes de las aseguradoras quienes acordaron que cada uno pagaría los daños ocasionados en los vehículos de sus asegurados y que entre ambas aseguradoras pagarían la afectación de la malla de dicho centro educativo.