TEOTIHUACÁN, Edoméx, 25 de noviembre del 2016.- Cada marzo, en la fiesta mexica de Tlacaxipehualiztli, una vieja deidad reclamaba para sí a los mejores guerreros capturados en batalla y las mejores mazorcas, dando lugar a una descarnada ceremonia que recreaba los orígenes de la guerra sagrada. Esa divinidad prehispánica temible, potente y vital, es el leitmotiv de la exposición Xipe Tótec y la regeneración de la vida.

La muestra, inaugurada en el Museo del Templo Mayor por Diego Prieto, secretario técnico y encargado de la Dirección General del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), profundiza en la relación, encarnada en este dios, entre la agricultura y la guerra, a la vez que ahonda en su culto que data en la Cuenca de México y en Mesoamérica en general.

Aproximadamente 50 piezas arqueológicas reunidas en Xipe Tótec y la regeneración de la vida, proceden de Tula (Hidalgo), Monte Albán (Oaxaca), Costa del Golfo (Veracruz); Teotihuacán, Apaxco y Chalco (Estado de México), Guerrero y el área de Occidente (Jalisco).

En la apertura de la exposición, que permanecerá hasta marzo de 2017, Patricia Ledesma Bouchan, directora del Museo del Templo Mayor, destacó la calidad del montaje a cargo del personal del propio recinto, y sobre todo, del guion científico basado en la investigación del doctor Carlos Javier González González.