TOLUCA, Edomex., 26 de enero de 2019.- Con sorpresa, algunos con extrañamiento o impresión los toluqueños que caminaban por la calle Villada desde el pasado domingo, vieron que una antigua casa ubicada en el número 120 había sido demolida completamente, pues para muchos era vistosa por sus colores y conocida por el consultorio médico y los negocios que por años ahí estuvieron, algunos comentaron a su paso, “seguro será otro estacionamiento”, como ha pasado con otras casas antiguas del centro histórico de Toluca.

De acuerdo al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la construcción data de finales del siglo XIX y principios del XX, por lo cual era considerado inmueble histórico de la ciudad por su valor arquitectónico, que además colinda con otro inmueble patrimonio histórico, por lo cual al no conservarlo y derrumbar sin autorización, el propietario infringió en una falta, misma que se irá a proceso legal a nivel federal por daño al patrimonio.

Javier Martínez Burgos, coordinador del departamento de monumentos en el estado del INAH, explicó que en 2014, se tuvo un acercamiento con los dueños anteriores, en un proceso llamado de calidad monumental, donde se determinó que era un inmueble con valor histórico, “y como todo inmueble histórico requería una autorización para todo aquello que quisieran hacer”, explicó.

Fue hasta 2018 que el actual propietario solicitó la intervención al interior del inmueble, la cual se realizó pero “a finales de año, nos percatamos que estaban demoliendo la fachada y se inició un proceso administrativo por no estar permitido, se suspendieron actividades, …en diciembre tuvimos tres acercamientos donde se pidió se regularizara, conservar la fachada y resarcir daño, ya no hubo respuesta hasta que este sábado (19 de enero) por la noche fue derrumbado”, relató.

Sin embargo, la familia Hernández Pagaza, anteriores dueños, aseguró que al vender la casa no contaba con ninguna protección por parte del INAH; información a la que se le dará seguimiento en una segunda entrega.

*Lee la segunda parte