TEXCOCO, Edoméx. 18 de octubre del 2016.- El pueblo de Coatlinchan consideró «persona non grata» a Brasil Acosta Peña, líder de Antorcha Campesina en Texcoco, porque engaño a la población queriéndose adueñarse de una obra de restauración de la parroquia de San Miguel Arcángel, cuando en realidad, fue gestión del Patronato de Obras Parroquiales y el sacerdote Manuel Cázares Torres.

Ese fue el verdadero motivo de que el domingo 16 de octubre, los vecinos acudieron a un salón de eventos de la plaza principal de Coatlinchan para exigir que Brasil Acosta se fuera del pueblo, que lo abandonara.

«Cómo nos acusa de secuestró en la fiscalía de Texcoco, cuando lo que queríamos era que se fuera de nuestro pueblo, para que dejara de engañar a la población», señaló uno de los habitantes que participó en «los huevazos» en contra de Brasil Acosta.

Además, la misma gente acudió a las tiendas cercanas a comprar por su cuenta kilos de huevos para arrojárselas a Brasil Acosta, porque se negaba a salir del salón en donde se encontraba.

En la protesta que se realizó el domingo en contra del líder antorchistas estuvieron además de los feligreses que habían salido de misa, los delegados, los Consejos de Participación Ciudadana (COPACI), el Patronato de Obras Parroquiales, el Consejo de Asuntos Económicos de la Parroquia, Representantes de las Mayordomías de la Parroquia, el Comité del Comisariado Ejidal, el Comité de Vigilancia del Comisariado Ejidal, así como el Comité de Administración del Sistema de Agua.

Los pobladores, algunos de ellos demandados penalmente por el líder de Antorcha en Texcoco, relataron que Brasil Acosta engañaba a la población, diciendo que era suya la gestión para mejoras de la parroquia, cuando fue un patronato el que consiguió los fondos.

Establecieron que el pueblo de Coatlinchan ganó un concurso que convocó el gobierno del Estado de México con el que ganaron 2.5 millones de pesos para las obras de la parroquia.

Pero ahora Brasil Acosta sale que él puso los recursos cuando fue la sub Direccion de Proyectos del gobierno y la gestión la hicieron el sacerdote Manuel Cázares Torres y el Patronato de Obras de la parroquia, quienes también realizaron los trámites correspondientes ante el INAH.

En un desplegando que empezaron a distribuir los vecinos de esa comunidad, establecieron:  «Los pobladores y vecinos de Coatlinchan, no conformamos una guerrilla urbana, como lo afirmó el doctor Brasil Acosta, y si lo hace el Movimiento Antorchista, que provoca enfrentamientos en diferentes puntos, haciéndose aparecer como víctima».

Asimismo, expusieron: «Reconocemos el derecho constitucional al libre tránsito  que tiene el doctor Brasil Acosta, pero también le recordamos el derecho para reservarnos e impedir la entrada a nuestra casa de gente no grata».

Los pobladores y autoridades de Coatlinchan expusieron que Brasil Acosta fue el que se metió a su pueblo, escoltado por sus guardaespaldas, solo se le pidió que se fuera, los «huevazos» fue una reacción natural de la gente.