Picotazo Político: Realidades y maquillaje
Atacar el cáncer de mama es impostergable. Todo lo que sume en cuanto a servicios médicos y especialistas para que miles de ellas salven la vida es y será bienvenido; el anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la apertura del primer hospital monotemático en México con atención integral para la detección y tratamiento del cáncer de mama resulta una buena, muy buena noticia.
Será de carácter universal y gratuito, pues recibirá a todas, con o sin seguridad social.
Así que 500 mil mujeres que viven en el norte de la CDMX, así como en Tlalnepantla, Tultitlán, Coacalco, Ecatepec y Ciudad Nezahualcóyotl, en el Estado de México (EMX), tendrían esto a su alcance. La apertura se llevará a cabo este lunes 9 de marzo, en el hoy conocido Hospital Oncológico para la Mujer en La Pastora, en la alcaldía Gustavo A. Madero, Ciudad de México.
Por razones profesionales he podido ver de cerca las obras del nosocomio, no de hace unos días, sino de un par de años, y una de las mayores virtudes de este es que se encuentra en un punto geográfico apto para las necesidades de atención de cientos de miles de mujeres. Es más, es un oasis humanitario en una de las zonas más conflictivas de este lado del país, y es aquí en donde dejaré a un lado los aplausos por la obra y mencionaré lo que en la periferia sucede. Le cuento:
Las diversas colonias o barrios que se asientan entre las fronteras de la CDMX y el Estado de México (EMX) son muestra de la enorme resistencia y voluntad de miles de buenos ciudadanos y ciudadanas, pero que han sufrido desde hace varios años el secuestro de organizaciones políticas que operan más con tufo de cárteles de las drogas.
Cuautepec Barrio Alto, Tlalpexco, Cuautepec Barrio Bajo, La Pastora, Zona Escolar, Los Arbolillos, La Jorge Negrete, la mayoría son periféricas al Reclusorio Norte. Y si nos brincamos hacia los municipios de Tlalnepantla o Ecatepec, el clima de inseguridad se potencia, pues son líneas porosas, más del control del crimen organizado que de los cuerpos policiales.
Y mire que siendo jefa de Gobierno, la hoy presidenta Claudia Sheinbaum llevó a cabo una de las obras más emblemáticas para esa región: el Cablebús, un sistema de transporte que, desde Indios Verdes hasta Cuautepec Barrio Alto, le dotó pintura de dignidad a un paisaje que hace décadas llegó a significar un lugar de descanso o de visita y que, de la mano de exdelegados corruptos, se plagó de casas de seguridad, narquitos y narcotes, así como la más extensa red de “goteros”, prestamistas colombianos que traen asoleados a sus víctimas, por no mencionar a los cobradores de piso, mismos que se mueven en la más absoluta impunidad. Hasta vendedores de vía pública son exprimidos por bandas de diferentes apodos, unos ya en prisión, pero que siguen operando desde adentro.
Pero llega el nosocomio oncológico y, le repito, como una oxigenante noticia; pero el maquillaje que autoridades como el propio alcalde Jeancarlo Lozano se apremiaron a darle a las zonas aledañas al hospital no habla de eficiencia, sino de abyección, pues desde que tomó el cargo, su concentración ha estado más en la autopromoción para aparecer en encuestas, de esas en donde pagas un buen billete y sales como el niño de los dieces, y si no, te sientan con los “burros”, al final del salón, o “entrevistas” en TV, como la de Milenio, cuyo convenio comercial apesta y lo periodístico queda de lado.
Pero le digo: lo ruin e hipócrita de un político son esas operaciones de embellecimiento exprés, que se meten al horno de microondas para cumplir ante la mandataria y la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y que le den una palmadita al joven Lozano… Por cierto, ya que estamos conmemorando el 8M y el rechazo a la violencia contra las mujeres, ¿se les habrá olvidado que Jeancarlo fue acusado en 2024 de haber golpeado e insultado a su exesposa? Se debe poner atención, porque es de los que buscan la foto para intentar reivindicarse.
Lo menciono por la ficha en contra de Lozano y por lo que en la GAM se menciona: la relación con muchachos de dudosas actividades. Y si le añadimos que don Jeancarlo vive una borrachera de arrogancia por el poder, en donde ya lo detestan por sus arranques de soberbia, pues ¿qué le cuento?
En conclusión, no nos asombra que una visita presidencial genere insomnio y estrés a los anfitriones, que las y los políticos locales enloquezcan tratando de llamar su atención. Son rituales que sirven para que la portadora de la banda presidencial los mire, los tome en cuenta, les ponga estrellitas en la frente. Por eso los acarreos de personas, las pancartas, el dinero que a pie de lista se reparte, los micros y camiones… es el maquillaje, que en el caso de la Gustavo A. Madero se vuelve ridículo, pues proviene de un personaje que amanece y se duerme pensando en la reelección y en ver cómo se quita de en medio a sus enemigos y también a sus amigos.
Lo bueno es el Hospital de Oncología para Mujeres en La Pastora (que será dirigido por una muy reconocida especialista en América Latina, la doctora Claudia Arce).
Lo malo es que esto no apaga los niveles de inseguridad y de caos en sus calles.
Y esa es otra de las torceduras de la política mexicana: esa suerte de clubes de pequeños virreyes.
Aprovecho para abrazar con admiración a todas las mujeres. No tuve el honor de tener hermanas, pero a Aida, Sofi, Greys, Frida, mis decenas de tías, abuelas, sobrinas y amigas… siempre me honra saber que gracias a ustedes, a todas, este mundo es más respirable.
Mi incansable admiración para todas.






