Picotazo Político: tolerancia cero
Si me preguntan, deberían correr al que propuso el nombre de TOLERANCIA CERO de TV Azteca, pues es un vulgar plagio del original programa de CNN Chile que se transmite desde hace 27 años todos los domingos a las 22 horas (¿no se cansa el evasor de impuestos de pagar demandas en tribunales de EUA?).
El de allá, el de la nación andina, es sumamente popular por el calibre de sus participantes (CNN no aceptaría jamás a un López San Martín, con la pena y sin ella).
Los súbditos del virrey del Ajusco no aprenden, y “chapulineando” nombres de programas salieron al aire con un producto televisivo totalmente acorde a sus mañas, un producto que, ante el fracaso de las lágrimas de Paty Chapoy defendiendo a quien le paga, intentan hacer pasar por “libertad de expresión” (sobra decir que ello no es lo que se critica sino el engaño de un barniz de equilibrio cuando no lo es).
Mario López San Martín como ¿moderador?, Héctor Aguilar Camín -el eterno becario del salinismo, de Carlos y ahora de Ricardo-, Jorge Castañeda -uno de los promotores del fracaso de Xóchitl Gálvez como candidata y cuyo más alto grado de notoriedad fue cuando se juntó con Adela Micha y ambos disfrutaron del poder y del dinero-, María Amparo Casar, una mujer, se debe reconocer, con enormes credenciales académicas, solo que cometió el pecadillo de encabezar una asociación llamada “Mexicanos contra la corrupción”, mientras ordeñaba una abultada pensión posmortem de su finado marido, ex ejecutivo de Pemex, y sus hijos eran merecedores del pago todo incluido -cortesía de los impuestos de los mexicanos- para que terminaran sus carreras en el ITAM.
Casar, para que la ubiquemos, fue quien le pidió a Máynez de Movimiento Ciudadano declinar a favor de Xóchitl Gálvez y ya sabemos qué pasó. Ni cómo ayudarlos.
En fin, ya instalada la mini bancada del PRIAN en la televisora, perdón, ya echado a andar el programa de TOLERANCIA CERO, se decantaron por el fusilamiento de las y los jóvenes que reciben apoyos económicos del gobierno federal. A los mal llamados “NINIS” les tocó pasar por la boca amarga de los tertulianos.
El mayor razonamiento consistió en relacionar la entrega de este dinero con el aumento de ventas de cerveza y cigarros de los Oxxo (¿y si las becas las gastaran en Elektra opinarían lo mismo?), así, sin ninguna base ni fundamento académico, solo por sus intestinos (le aconsejo buscar en redes el brillante comentario de Maca Carriedo de Heraldo TV, quien en un par de minutos desnudó a los “sesudos analistas” cuya bilis clasista reveló la más retrógrada mentalidad disfrazada de “opiniones”; cheque usted a Maca, es imperdible).
Azteca lleva un tiempo hundiéndose en el fango, llenando la caja de productos que arañan la estupidez (lo verdaderamente destacable de Azteca son Martinoli, Luis García y Jorge Campos, estos tres mantienen algún buen rating).
Es real, sus servicios informativos deberán ser materia de estudio en las carreras de periodismo y ciencias de la comunicación de lo que NO se debe hacer.
El caso de TV Azteca es preocupante, lo expreso con empatía pues están involucradas cientos de familias que dependen de esos ingresos, pero al virrey -sexista, homofóbico, machista, clasista- no parece importarle el futuro de sus empleados, de otra manera no se entendería el porqué, como Hamelin, los conduce al barranco. ¿Podrían decirle sus consejeros que cada vez menos gente los sintoniza?
Ricardo Salinas, quien no es tonto y jamás será pobre, apuesta a que Trump y su fanaticada derechosa borren del mapa a Morena, que México regrese a los buenos pasos en donde los ricos, como él, evadan impuestos y nunca sean tocados.
Esa es la apuesta de quienes como Salinas Pliego juegan su resto deformando la realidad, utilizando el viejo recurso de las mentiras y la alteración de los estados de ánimo de quienes los ven.
Salinas Pliego no busca mexicanos y mexicanas pensantes, su método consiste en tener miles de clientes formados en sus tiendas de raya modernas, que no estén bien informados sino que solo consuman y se endeuden… esos que sus “analistas” critican, los “ninis”.
Solo que, como el programa Tolerancia Cero, fracasarán, y no por un malsano deseo, sino porque ese tipo de “propuestas” no responden a la cimiente de un periodismo de investigación, de análisis y de equilibrios, sino es un espasmo estomacal de quien, desde la impotencia por no salirse con la suya, opta por incendiar todo a su paso.
Solo que México no caerá en la trampa de los Salinas Pliego, ya que ni Trump vendrá a salvar a sus cachorros, ni la gran mayoría de mexicanos y mexicanas volverán a besar la mano de quienes los prefieren pobres y mansos.
¡Dejen de faltarle el respeto a la inteligencia de la gente!






