METEPEC, Edomex., 21 de febrero de 2018.- En un municipio de marcados contrastes socioeconómicos, como lo es Metepec, solamente equipando para el desarrollo a las zonas marginadas es como se puede impulsar el progreso efectivo, generado empleo digno, arraigo de la población y cadenas productivas que les generen derrama económica.

Así lo advirtió el primer regidor de Metepec, Jair Garduño Montalvo durante un recorrido por la comunidad rural de San Gaspar Tlalhuelilpan, donde escuchó a las familias sobre los problemas que padecen por el rezago económico en que se encuentran por la falta de oportunidades que les generen un mejor ingreso.

Jair Garduño Montalvo, quien también funge como coordinador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el Distrito XXXV, que comprende los municipios de Metepec, Mexicaltzingo, Chapultepec y San Mateo Atenco, explicó que la principal batalla que está dando como Regidor verdeecologista, es en el seno del Cabildo para garantizar que el presupuesto municipal atienda las necesidades de las zonas rurales y de las comunidades marginadas.

Como primer regidor; como presidente de las comisiones edilicias de Desarrollo Urbano y Obras Públicas; y de Educación, Cultura y Deporte; o como participante en otras comisiones y en las sesiones mismas del Cabildo, “mi compromiso ha sido defender las causas de los más necesitados para que a través de la aplicación presupuestal y de la planeación de obras y servicios, se garantice el desarrollo armónico del municipio”, puntualizó.

Aseveró que para conocer la realidad que viven las familias en las zonas marginadas y así poder representar sus intereses a la hora de la distribución de los recursos públicos municipales, es necesario escuchar a la población, saber de sus prioridades y de sus aspiraciones, por lo que en todo momento está atento al llamado de la población para escucharla y gestionar los apoyos que resuelvan sus demandas más urgentes.

Pero es preciso pasar de la atención de las emergencias, a la planeación estratégica para equipar a las comunidades marginadas, con la infraestructura productiva que los incorpore a una dinámica de progreso con mejores condiciones de vida en el presente y mayores expectativas para sus hijos, aclaró.